Productor de cebada deja el campo y se pone a reparar carros para sobrevivir en León

La baja rentabilidad y la falta de compradores han obligado a productores a dejar el campo y salir a las calles a vender la cebada
Foto: Especial

Ante la falta de empresas compradoras de cebada, productores como el señor Agustín Hernández Almaguer dejó sus parcelas en el olvido para aprender un nuevo oficio: mecánica.

Aunque la cebada es uno de los cereales emblema al ser el quinto más sembrado en el mundo, y una de las semilla más producidas en Guanajuato, algunos han tenido que cambiar de giro para “juntar unos centavos” y mantener a su familia.

“Lo que pasa es que la cebada ya no rinde y el precio al que se vende es muy bajo ya no le conviene a la gente” (…) “La vendo supuestamente a 4.50, la tonelada pues sale como en 4 mil pesos, antes la vendíamos hasta en 6 mil y con el tiempo la han ido bajando”, compartió.

Entre otros factores que ha limitado la producción del señor Agustín, es el alto costo de los pesticidas y que muchas empresas le han argumentado que la cebada que se produce en Guanajuato “ha bajado de calidad”.

Reconoció que al menos en la comunidad de Santa Rosa de Lima, los pocos productores que hay han tenido que recurrir a regar las parcelas con agua que no está del todo limpia pues tienen que utilizar agua residual.

Señalar que aunque no se requiere un tratamiento especial complejo, para regar la cebada, sí debe cumplir con ciertos estándares de calidad para asegurar un rendimiento óptimo del cultivo y la salud a largo plazo del suelo.

”Ahorita ya no da mucho más que unas tres o cuatro enlaces por hectárea de cebada, cada seis meses” (…) “Con eso no se mantiene uno pero tiene uno que buscarle por otro lado, yo he tenido que recurrir a la mecánica”, señaló.

De acuerdo con los datos, la superficie sembrada de cebada en la entidad se redujo al corte del año 2024, pasando de 80 a 40 mil hectáreas aproximadamente.

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