Pescadores de la presa El Palote se van a trabajar de albañiles
Las canoas solas retratan un panorama desolador en la presa El Palote; cada vez tiene menos agua y esto afecta a las familias que viven de la pesca.
El paisaje es tan desesperanzador, que algunos pescadores dejaron sus embarcaciones para irse a trabajar a la obra.
Al menos 50 familias de pescadores atraviesan momentos complicados en su economía por la sequía en la presa.
Uno de ellos, es Juan Manuel Méndez Moreno, forma parte de la segunda generación de pescadores y lleva 47 años en esta actividad.
En esta presa pesca mojarra, carpa y charal.
“Ahorita está triste porque ya se nos acabó el trabajo que es la pesca por la misma sequía, ahorita estamos comprando pescado de fuera, después veremos cómo nos apoyan las autoridades a nosotros y nuestros ayudantes que se están quedando más atrás de nosotros”.
La presa El Palote está al 4.5 por ciento de su capacidad, informó el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León.
Lo que es un atractivo para los visitantes hoy se asemeja a un pedazo de desierto con un oasis aislado de la naturaleza.
Juan Manuel, comentó que no navegan desde hace 4 días y actualmente compran pescado a vendedores de Yuriria para consumo personal y los negocios de las palapas que están cerca de la presa, por ello muchos se han ido a la obra.
“Muchos pescadores se han ido a la albañilería, es lo más práctico”
Juan Manuel, pidió apoyo a las autoridades para poner un negocio mientras la presa vuelve a almacenar agua.
“Un pequeño desazolve en una parte de la presa y para nosotros que nos ayuden con un puesto en el parque, en el centro, en un tianguis, porque hay pescadores que ya no pueden trabajar o nos les dan empleo y les caería muy bien cuando menos para ir saliendo mientras se llena la presa”.
Juan Manuel quiere que se mantenga la tradición de pescar en las nuevas generaciones.