Pan de muerto sube hasta cinco pesos por pieza en León
El pan de muerto cuesta hasta cinco pesos más que el año pasado en una panadería de León, donde las piezas tradicionales se venden en 20 pesos y las rellenas alcanzan los 25 pesos, debido al encarecimiento de materias primas como la harina, el azúcar y las grasas vegetales.
Manuel Ramírez, panadero con 31 años de experiencia, explicó que los insumos registran incrementos de entre 10 y 35 por ciento, situación que complica mantener los precios durante una de las temporadas de mayor demanda para el sector.
“Sí hubo un incremento, más que nada en los insumos, lo que es el azúcar, la harina y las grasas vegetales”.
La harina y el azúcar presionan los costos
Entre los aumentos que enfrenta el sector, Ramírez detalló que el bulto de harina, que el año pasado costaba entre 280 y 290 pesos, actualmente se encuentra entre 370 y 420 pesos.
En el caso del azúcar, señaló que el precio pasó de alrededor de 470 pesos a 505 pesos, lo que se suma al encarecimiento de otros ingredientes utilizados en la elaboración del pan.
Estos ajustes repercuten en el precio final de los productos, especialmente durante la temporada de pan de muerto y ante la próxima elaboración de roscas de Reyes.
Panaderos buscan mantener la calidad
En esta panadería, el pan tradicional se ofrece en 10 pesos, mientras que el pan de muerto cuesta 20 pesos en su presentación normal y 25 pesos cuando lleva relleno de zarzamora, queso crema o arroz con leche.
El incremento para las piezas de temporada fue de aproximadamente cinco pesos respecto al año anterior, de acuerdo con el entrevistado.
Explicó que procura conservar la calidad de sus productos sin trasladar todos los aumentos al cliente, aunque reconoció que el encarecimiento de ingredientes como el queso crema también impacta en las variedades rellenas.
“Yo cuido mi calidad de mi pan porque si soy, no tengo anuncio, no tengo letreros, yo lo que tengo es el mensaje de voz a voz”.
Incertidumbre por los precios del próximo año
El panadero advirtió que al inicio de cada año suelen registrarse nuevos incrementos en los insumos, por lo que mantener el precio del pan se convierte en un reto, especialmente porque se trata de un alimento básico para las familias.
Incluso un aumento de un peso por pieza puede representar un gasto adicional importante para los hogares que compran varias piezas al día.
Mientras tanto, los sabores de chocolate Abuelita, queso crema y zarzamora se mantienen entre los más solicitados en su establecimiento, ubicado en la calle Coahuila número 535, donde ofrece pan desde las seis de la mañana hasta las diez de la noche.

Manuel Ramírez, panadero