Oswaldo Zárate rompe estereotipos en la actuación: de hacer teatro callejero para sobrevivir a inspirar a jóvenes
Antes de aparecer en series, películas y plataformas internacionales, Oswaldo Zárate sobrevivía haciendo personajes en las calles de Barcelona.
Sin padrinos, sin provenir de una familia artística y lejos del estereotipo tradicional de galán televisivo, el actor construyó una carrera basada en autenticidad, perseverancia y sensibilidad.
Durante su visita a León para impartir un taller actoral, Zárate compartió para TVCUATRO cómo encontró su vocación mientras realizaba teatro callejero afuera del Metro Barceloneta, en España.
“En las Ramblas me fui a hacer personajes como si fuera teatro callejero y la gente me daba dinero. Ahí fue donde me di cuenta y dije: ‘creo que podría ser actor’”.

El actor que no encajaba en los moldes
Originario de Guadalajara, Oswaldo recordó que durante años enfrentó críticas por no cumplir con los estándares físicos que predominaban en la televisión mexicana.
“Me decían: ‘no eres alto, guapo, mamado; eres chaparro, flaco, cagado’. Entonces era complicado decirle a la familia: voy a ser actor”.
Sin embargo, aseguró que entendió desde el inicio que su camino no era convertirse en el típico protagonista de telenovela, sino interpretar personajes distintos.
“Yo decía: ‘qué flojera ser el guapo de la novela, es más chido ser el amigo o el antagonista’”, comentó.
Incluso, afirmó que características que antes eran criticadas, como su cabello chino y barba, terminaron convirtiéndose en su sello personal dentro de la industria.

“Gracias a ese look y a mi personalidad me fui ganando un lugar. Hoy piensas en alguien con cabello largo y barba y dicen: ‘Oswaldo Zárate’”.
De mil rechazos a “Rebelde”
El actor confesó que su llegada a la televisión estuvo marcada por el rechazo constante. Durante su primer año en Ciudad de México realizó cientos de castings sin obtener un solo papel.
“El rechazo era todo el tiempo y eso puede destruirte la autoestima”, señaló.
Su oportunidad llegó de manera inesperada cuando insistió en formar parte de la exitosa telenovela Rebelde. Tras buscar personalmente al productor Pedro Damián y presionar para realizar un casting, obtuvo el personaje de Alex.
“Fue padrísimo callarle la boca a tantos tíos que decían que no lo iba a lograr”, recordó entre risas.
Actuar también es sanar
Además de su carrera artística, Zárate recorre el país impartiendo talleres para jóvenes interesados en la actuación, donde busca fortalecer la autoestima y ayudarles a enfrentar sus inseguridades.
“Quiero decirles que se amen, que se valoren y que si alguien les dice que no pueden por su físico o por no venir de familia de dinero, se alejen”, expresó.
El actor explicó que gran parte de su método consiste en trabajar las emociones profundas de cada alumno. “Hay que ir a la herida, sacarla y luego suturarla. Eso hago con los actores”.
El día que entendió el impacto de su trabajo
Uno de los momentos que más lo marcaron ocurrió cuando un hombre se acercó para agradecerle porque una de sus series le ayudó a sobrevivir emocionalmente durante un secuestro.
“Me dijo: ‘escuchar tu voz me mantenía vivo y me daba esperanza’. Ahí entendí que la actuación sí puede cambiar vidas”.
Actualmente, Oswaldo Zárate suma 13 películas estrenadas en cine, participaciones en múltiples series y proyectos internacionales, además de una productora cinematográfica con la que recientemente obtuvo 19 premios en festivales.
El actor adelantó que participará en la temporada final de Una Familia de Diez y continuará desarrollando nuevos proyectos cinematográficos y televisivos.

“Del miedo al éxito solamente hay un paso. Si te da miedo, enfréntalo”, concluyó.