´Tequila Corralejo´, la marca que hoy lleva el alma de Guanajuato al mundo

Tequila Corralejo lleva el alma de Guanajuato al mundo, fusionando tradición, innovación y orgullo mexicano desde Pénjamo
Foto: Cortesía

Tequila Corralejo: el alma de Guanajuato en el mundo

Hace tres décadas, un sueño nacido en España cambió para siempre la historia de Pénjamo, Guanajuato.

Leonardo Rodríguez Moreno, creador y dueño de Tequila Corralejo, convirtió una hacienda en ruinas en el epicentro de una de las marcas más reconocidas del país y del mundo. Hoy, su tequila se exporta a más de 100 países y es sinónimo de orgullo mexicano.

“Viví cinco años en España, en la zona de la bellota, donde se hace el jamón ibérico más caro del mundo. Ahí se me ocurrió crear un licor de bellota, como souvenir para los turistas. Tuvo tanto éxito que la televisión española me entrevistó dos veces”, recordó con una sonrisa.

El reto que encendió la chispa

Pero fue el reto de unos colegas lo que encendió la chispa de mi aventura. “Me decían: tú, mexicano, sabrás hacer tequila. Y tenían razón. Empecé a buscar dónde hacerlo, pero nadie me ayudó”.

Hasta que un día, en un café, un amigo le mencionó algo que cambió su destino por completo. Leonardo dudó, pero al revisar el Diario Oficial descubrió algo que lo marcó: Pénjamo formaba parte de la Denominación de Origen del Tequila. “Dije: ese es mi pueblo. Y ahí empezó todo.”

Hacienda Corralejo: corazón del sueño

Con esa revelación, llegó a buscar una vieja hacienda y encontró lo que se convertiría en el corazón de su sueño: la Hacienda Corralejo.

“Estaba muy destruida, pero yo la veía como está ahora. Sentí que me estaba esperando”. Así nació la aventura. Al principio, pocos sabían que en Guanajuato podía hacerse tequila. Nadie lo sabía.

Desde entonces, Leonardo ha visto los cerros del Bajío llenarse de agave que da vida a tierras de cerro. “Sembramos riqueza. El agave no necesita tierra buena ni mucha agua, evita deslaves y da vida a tierras de cerro. Es un negocio noble”, describió.

“Cada día es como el primero. Si un día dices que ya triunfaste, ese día fracasaste. Aquí seguimos poniendo dos tabiques diarios.”

Tequila como identidad y orgullo mexicano

Para Leonardo, el tequila no es solo una bebida, es identidad y orgullo mexicano. “En cualquier parte del mundo dices que eres mexicano y te dicen: tequila. Por eso hay que hacerlo con respeto. A diferencia del ron o el whisky, el tequila nace cada seis u ocho años, depende del agave. Es una joya que representa a México”, dijo con orgullo.

Corralejo cuida cada detalle: alambiques de cobre traídos desde Tomelloso, España, y barricas de roble americano y francés que dan cuerpo, aroma y elegancia a sus productos.

Aunque Corralejo es reconocido por su clásica botella azul, hay joyas que lo distinguen, como su famoso tequila “99 mil horas”, que se sirve tras 99 mil horas de maduración y se ha vuelto un favorito.

Innovación, humor e historia en cada botella

Además de tequila, Corralejo produce ron, whisky, ginebra, vodka y brandy, todos con sello guanajuatense y calidad internacional. “El ron Prohibido ha triunfado en Francia y Alemania. En París, en las tiendas Nicola, se vende junto a los mejores vinos.”

Leonardo también creó productos con historia y humor como el “Quitapenas”, un tequila pensado para aliviar los males del alma. “Con moderación, porque a la tercera copa ya se empieza a decir la verdad”, compartió entre risas.

Su más reciente joya es la ginebra “La vida en rosa” con 18 ingredientes naturales y un guiño musical al clásico francés.

Actualmente, la Hacienda Corralejo no solo produce tequila, sino que se ha convertido en museo, fábrica de vidrio, espacio turístico y símbolo del ingenio guanajuatense.

“Todo lo que hacemos, desde la botella hasta la etiqueta, lleva el alma de México. Por eso nuestras puertas están abiertas, sin costo, para que la gente vea cómo se hace. Quien viene aquí, se convierte parte de nosotros.”

Con 30 años de historia, Leonardo sigue mirando hacia adelante con pasión: “Para mí, cada día es el primero. La aventura no termina hasta que me muera”, concluyó feliz.

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