Pan navideño artesanal: tradición, trabajo y sabor que viaja desde Guanajuato

El pan navideño artesanal de Guanajuato concentra tradición, trabajo familiar y sabores que trascienden fronteras durante la temporada decembrina.

Con la llegada de diciembre, los hornos comienzan a trabajar a toda marcha.

El pan navideño se convierte en uno de los protagonistas de la temporada, no solo por su sabor, sino por el significado que encierra: convivencia, tradición y el esfuerzo de familias que por décadas han vivido de este oficio.

En este negocio panadero, con más de 43 años participando de manera ininterrumpida en ferias y temporadas decembrinas, la oferta se amplía durante estas fechas.

“Diciembre es cuando más se trabaja y disfruta, porque el pan llega a muchas familias”, compartió Guillermo Miranda, propietario del negocio.

Actualmente elaboran pan tradicional de nuez y de nata, además de una amplia variedad de panes rellenos de queso Philadelphia, entre los que destacan los sabores de zarzamora, guayaba, ferrero, café y cajeta con nuez.

“Todos nuestros panes rellenos llevan queso Philadelphia, es lo que nos distingue y lo que los clientes buscan”, explicó.

De todos los sabores, el de zarzamora es el más vendido, al grado de haberse convertido en una tradición entre los clientes. Le siguen el de guayaba y el de ferrero, aunque hay días en los que el de café o cajeta registra mayores ventas.

“Depende mucho del gusto de la gente, cada día es diferente”, señaló.

Durante la temporada navideña, el horno no solo resguarda panes tradicionales. También se elaboran esferas y bastoncitos navideños, productos con alta demanda en diciembre.

Además, desde mediados del mes comienza la preparación de la rosca de Reyes, anticipándose al 6 de enero.

“La rosca lleva mucho trabajo y tiempo, por eso empezamos antes”, comentó.

Lejos de tratarse de un proceso sencillo, cada pan tiene su dificultad. El relleno no es inmediato: las piezas pasan por un proceso que incluye extender la masa, agregar ingredientes, pintar, barnizar, reposar, volver a barnizar, colocar chispas y espolvorear azúcar.

“Todo es artesanal, aquí nada se hace a la carrera”, enfatizó.

En ferias y espacios como el Parque Explora, el negocio ofrece panes rellenos, esferas, gorditas de nata y otros productos. Parte de la estrategia es permitir degustaciones.

“Muchos prueban y regresan, el sabor convence”, aseguró.

La clientela no se limita a la región. Compradores de otros estados como Sinaloa y Veracruz adquieren el pan para llevarlo a otras partes del país. Incluso, personas originarias de Guanajuato que ahora viven en Estados Unidos aprovechan su visita para llevarlo a sus familias.

“Nuestro pan viaja lejos y genera orgullo”, expresó.

Aunque se utiliza materia prima de calidad queso Philadelphia, mantequilla, nata y huevo, el ingrediente principal va más allá de la receta.

“El amor y el cariño al trabajo es lo que hace la diferencia”, afirmó.

La tradición también se refleja en la rosca de Reyes, en versión clásica y rellena, con la posibilidad de personalizar sabores, tamaños y número de muñecos.

“La gente ya sabe lo que quiere y pide y nosotros se lo hacemos a su gusto”, indicó.

El pan como forma de vida

Aunque con el paso del tiempo el negocio ha diversificado su oferta, el pan sigue siendo el corazón del trabajo.

“Para mí, hacer pan es mi vida y sustento”, concluyó.

Tradición que acompaña celebraciones

En cada pieza que sale del horno, especialmente en temporada navideña, se concentra tradición y experiencia, además del sabor que acompaña las celebraciones de fin de año.

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