Paisanos campesinos: aun con menos paga, no sueltan el sueño
“Otro golpe más a las familias migrantes y a los migrantes radicados en Estados Unidos”, expresó Francisco Soto, presidente de la Asociación de Familias Migrantes de Guanajuato.
Las redadas y la disminución de remesas no fueron suficiente para el presidente Donald Trump, pues a partir del pasado 2 de octubre entró en vigor la nueva norma que reduce hasta 7 dólares la hora el salario de los agricultores inmigrantes.
“Estamos hablando de casi 6 a 7 dólares por hora, eso es tremendo. ¿Qué van a hacer las familias con los 13.40 a la hora que se va a ganar? ¿Qué va a pasar con el pago de renta, de salud, de estudios, con los pasajes, el transporte y qué van a enviar a las familias mexicanas?”, cuestionó Francisco Soto.
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En un recorrido realizado por 4 Noticias por las rancherías del municipio de León, como El Ejido, Providencia, Sección Las Tablas y Los Sapos, en donde las grandes casas y los amplios terrenos marcan la presencia de remesas que llegan desde el otro lado, lucen con un ambiente apagado ante la difícil situación económica que atraviesan los paisanos.
Ante esto, asociaciones y organismos del campo mexicano presentaron una demanda a dicha norma con la esperanza de recuperar los casi 20 dólares que se les pagaba la hora.
Sin embargo, ante la incertidumbre y duda, muchos campesinos guanajuatenses se mantienen firmes y decididos: están dispuestos a soportar un salario más bajo que el mínimo estatal en California, trabajar horas extras y abusos laborales para enviar ese dinero extra a sus familias en el estado de Guanajuato.
“Yo traté de persuadir a las familias y amigos para que no fueran a Estados Unidos ahora con las redadas, pero tienen en mente irse a Estados Unidos. No hay comparación de lo que ganan al día aquí a Estados Unidos. Se la siguen rifando”, comentó.
Tan solo en los 11 meses de este 2025, más de 400 mil guanajuatenses contratados se fueron a trabajar al país vecino, de ellos, el 85% son jóvenes entre los 18 a los 30 años de edad.
No todos están dispuestos a irse a Estados Unidos
Aunque también existe la otra cara de la moneda: agricultores que ven una mejor oportunidad en el campo mexicano y guanajuatense sin necesidad de vivir con miedo y escondiéndose ante las redadas.
Un campesino que prefirió el anonimato de la Sección Las Tablas de León, quien cuenta con dos grandes terrenos para la siembra de maíz y alfalfa, compartió que durante 8 meses intentó probar suerte en el país vecino, pero fue temor el que lo hizo regresar.
“A los que no tienen oficio ¿a qué se van? Mejor que se queden aquí, aquí hay mucho trabajo en el campo, tenemos muchas industrias, pero muchos quieren andar sueltos por allá y no quieren estar aquí porque no les conviene. Ganan poquito, pero al menos no pagan renta”, comentó.