Nanotecnología promete agua realmente limpia
Nanotecnología promete agua realmente limpia.
En plena crisis hídrica, cuando los sistemas tradicionales de potabilización se han vuelto insuficientes frente a nuevos contaminantes y los pozos profundos traen consigo metales nocivos.
Esta innovación desarrollada en Guanajuato podría cambiar el futuro del agua en México: filtros solares basados en nanotecnología capaces de destruir moléculas que hoy pasan intactas por las plantas de tratamiento.
Así lo explicó el doctor Luis Armando Díaz, investigador titular C del Centro de Investigaciones en Óptica (CIO) y responsable del Laboratorio de Fotocatálisis y Fotosíntesis Artificial, quien lidera un proyecto que convierte la luz del sol en una herramienta de purificación de nueva generación.
La tecnología se basa en nanopartículas, materiales miles de veces más pequeños que el grosor de un cabello humano y capaces de reaccionar con la energía solar.
“Cuando estas partículas reciben luz, dividen las moléculas del agua y generan oxígenos e hidróxidos muy reactivos, como los que tiene el agua oxigenada. Son especies que destruyen microplásticos, antibióticos, colorantes y materia orgánica que de otra forma nadie puede eliminar”, explicó.
El proceso es tan agresivo con las moléculas contaminantes que, en palabras del investigador, “si fuera una caricatura, sería una nanopartícula cargándose de sol y desintegrando al contaminante en cuanto se le acerca”.
“Las plantas de tratamiento actuales no están hechas para retener moléculas tan pequeñas o tan químicamente resistentes. Pueden eliminar sólidos, lodos y parte de la materia orgánica, pero no fármacos ni microplásticos”, señaló.
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Una de las innovaciones más relevantes del CIO es que estas nanopartículas no quedan sueltas en el agua, lo cual sería un riesgo sino que se integran a una membrana elaborada con residuos agrícolas convertidos en nanocelulosa.
Esta membrana funciona como un filtro solar: se coloca en el techo o patio. El agua pasa a través de ella. La luz solar activa el nanocatalizador. Los contaminantes se destruyen sin uso de electricidad.
“Es una tecnología que una vez instalada no requiere energía eléctrica. El sol hace todo el trabajo”, agregó.
El objetivo es que las familias puedan colocar este filtro en sus hogares. Esto significa que incluso si la planta de tratamiento de su ciudad no elimina contaminantes persistentes, en casa sí podrían hacerlo.
El investigador, destacó que esta tecnología no resolverá por completo la crisis hídrica del país, pero sí puede cambiar el panorama como Agua realmente potable, incluso si viene de pozos profundos con flúor o arsénico.
En este sentido lo que podría beneficiar sería: mayor seguridad sanitaria, al eliminar antibióticos, fármacos y microplásticos. Costos bajos, ya que el sol sustituye a la electricidad. Disponibilidad para uso doméstico, no solo industrial.
“Lo más importante es el impacto en salud pública. Un agua más pura significa menos enfermedades y menos exposición a sustancias que hoy pasan desapercibidas”, concluyó.
