Nacimientos tradicionales sobreviven entre generaciones

La venta de artículos para nacimientos persiste gracias a familias artesanas que mantienen viva esta tradición heredada por generaciones
Foto: Especial.

Entre heno, musgo, portales de madera y pequeñas figuras de barro, familias como la de Catarino López Hernández y Edgardo López mantienen viva una tradición que ha pasado de generación en generación: la venta de artículos para nacimientos navideños.

Ambos comerciantes, instalados desde hace décadas en zonas como. Un costado del mercado Aldama, representan ya la tercera generación en sus familias dedicadas a este oficio.

Aunque las decoraciones fáciles y prefabricadas han ganado terreno, aseguran que la tradición de armar un nacimiento artesanal sigue vigente, sobre todo entre personas adultas mayores.

“Esto viene desde mis abuelos; después mis padres y ahora me tocó a mí”, compartió Catarino López, rodeado de casitas, pesebres, papel roca y puentes que la gente compra para montar escenas cada vez más creativas.

Explicó que, aunque los precios subieron ligeramente respecto al año pasado, “apenas del 10, 11 de diciembre en adelante es cuando la venta agarra fuerza”.

Los clientes más frecuentes buscan musgo y paiste la base natural del nacimiento pero también hay quienes se llevan el “kit completo”: portal, paja, pesebre, figuras y decoraciones.

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Por su parte, Edgardo López, también heredero de una tradición familiar, vende figuras que van desde el Niño Dios hasta los Reyes Magos.

Señaló que las piezas más solicitadas siguen siendo las más básicas. “El Niño Jesús, San José y María son indispensables. Son ocho figuras clave para empezar un nacimiento”.

Ambos comerciantes coinciden en que las ventas importantes comienzan después del 12 de diciembre, impulsadas por aguinaldos y el arranque de las posadas.

“Es cuando hay más dinero suelto y más movimiento”, agregó Edgardo.

Y aunque las generaciones jóvenes no siempre mantienen la costumbre, la tradición no se ha perdido. “La gente mayor es la que más viene y la que más quiere realizar un nacimiento”, afirmó Catarino.

Entre la nostalgia, la artesanía y el impulso económico temporal, los nacimientos tradicionales resisten. Para estos comerciantes, diciembre no solo representa una temporada fuerte: es un legado familiar que se rehace cada año, pieza por pieza.

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