Guanajuatense desarrolla biosensor que detecta enfermedades en minutos
Cecilia García Guzmán, originaria de Salamanca, a sus 29 años, ha desarrollado un biosensor económico que detecta enfermedades en minutos.
El proyecto ‘Biosensado de monitoreo en tiempo real’ busca reducir los tiempos tradicionales en las pruebas diagnósticas, a través de un sistema que permite obtener resultados en tan solo 5 a 20 minutos.
El biosensor puede detectar COVID-19, infecciones gastrointestinales por Escherichia coli, niveles de glucosa y otras sustancias, con un costo accesible de aproximadamente 10 pesos por prueba.
Este avance es particularmente relevante en el Día Internacional de la Biotecnología, que se celebra cada 16 de junio, lo que resalta la importancia de la innovación en esta disciplina.
En entrevista exclusiva para TV4, la estudiante del doctorado en el Centro de Investigaciones en Óptica (CIO), explicó que el biosensor se basa en clústeres luminiscentes de plata confinados en zeolitas que permiten la detección de diversos agentes o analitos.
Cuando la muestra se coloca en un papel especial tipo lateral flow, el biosensor emite una luz verde en presencia del analito, y mediante una aplicación móvil, las personas podrán tomar una fotografía del papelito y obtener el resultado en minutos.
“Es un código en Python que estamos desarrollando para poder hacer la medición a bajo costo y de manera muy sencilla. Va a detectar cambios en la intensidad de los píxeles de la fotografía y así determinamos si está presente el patógeno o sustancia”, explicó.
La guanajuatense trabaja en la patente y en el perfeccionamiento del sistema para determinar la presencia de patógenos a través del celular.
Su investigación del sensor llamado ‘BioLuSiC’ ha sido publicada en la revista alemana ‘Angewandte’ y fue realizada en colaboración con los científicos mexicanos Eden Morales Narváez de la UNAM, y Eduardo de Jesús Coutiño González, del Interuniversity Microelectronics Center (IMEC) en Bélgica.
Uno de los aspectos más destacados es la rapidez del proceso: mientras las pruebas convencionales como el ELISA pueden tardar horas o incluso un día en ofrecer resultados, este biosensor puede detectar bacterias en apenas cinco minutos y otros analitos en unos 20 minutos.
Este avance no solo tiene aplicaciones en el ámbito médico, sino también en la monitorización ambiental y la detección de contaminantes.
La joven científica espera que su biosensor contribuya a mejorar la atención médica y la salud pública.
Sin duda, el desarrollo del biosensor representa un paso importante en la innovación biotecnológica mexicana, al poner en alto el talento y la creatividad guanajuatense.
