Entre frío y desvelo la gente acampa para asegurar entrada al Palenque

Cientos acamparon entre frío y desvelos para intentar conseguir boletos mientras las filas avanzaban lento hacia el Palenque
Foto: 4 Noticias.

La emoción por el Palenque regresó con más fuerza y cientos de personas pasaron la noche en la fila, envueltos en cobijas, sillas plegables y café improvisado, con la esperanza de conseguir un boleto para ver a sus artistas favoritos.

El ambiente osciló entre la euforia, el sueño acumulado y la incertidumbre ante la posibilidad de que varias presentaciones ya estuvieran agotadas.

Christopher Montes, estudiante universitario, llegó desde las 3 de la tarde del viernes, dispuesto a enfrentar la noche.

“No había fila, pero ya había lugares apartados. Me quedé a dormir; pasé fríos despiadados, pero vale la pena”, compartió entre risas.

Su objetivo es ir a ver a Edén Muñoz y a Juntos, artistas que sigue desde hace años.

Su fanatismo viene desde que era niño y escuchaba a Calibre 50, y que ahora que ambos artistas regresan con nuevo tour, no pensó dos veces en acampar.

Vino acompañado de familiares y todos se “sacrificaron” para asegurar las entradas. “Pensábamos que íbamos a estar adelante, pero mucha gente llegó desde más temprano. Muchos vienen de otras partes”.

Aunque no ha preguntado por otros artistas, comentó que lo que más se escucha en la fila es que Julión Álvarez y Christian Nodal habrían sido los primeros en agotar.

“Hay personas que llegaron muy tarde y creían que alcanzarían los primeros lugares, pero pues el Palenque es pequeño”, agregó.

A unos metros de él, con una frazada enrollada a la cintura y un banquito de plástico, Denis Picón, quien llegó desde las 11 de la noche.

Su objetivo también era claro: ver a Julión Álvarez. Y aunque reconoce entre carcajadas que ni siquiera conoce bien sus canciones, dice que el ambiente y la emoción la arrastraron.

“Yo lo amo; no sé ni qué canta, pero yo quería ver a Julión. La multitud manda. Yo soy como borrego, sigo a todos”, platicó.

“Horrible. Mucho frío, el baño lejísimos, tuvimos que ir hasta la Central de Autobuses. Las cobijas, la comida improvisada, los pleitos en la mañana por quién estaba o no estaba formado un relajo”.

Aun así, no se movió del lugar y mantiene la esperanza de que aún pueda alcanzar un boleto.

Destacó que durante la madrugada la convivencia con otras personas ayudó a sobrellevar el clima.

“Todo mundo pasó frío, pero hicimos muchas amistades. En la mañana fue cuando empezaron los pleitos de las fichas y quién se mete o no se mete”, expresó.

Pese al cansancio, reconoció que la ilusión y el ambiente la motivaron a quedarse.

La fila continúa avanzando lentamente y, aunque muchos ya saben que las funciones más populares podrían estar agotadas, la expectativa no disminuye.

Entre risas, cobijas y largas horas desvelados, la escena confirma que el Palenque sigue siendo uno de los eventos más esperados y capaces de movilizar a miles, aun antes de que se abra la taquilla.

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