Apretarse el cinturón para que alcance: amas de casa duplican esfuerzos y ajustan el menú
Frente a los aumentos en la canasta básica, las amas de casa reorganizan gastos, reducen porciones y hasta buscan ingresos extra para que el mandado rinda.
El arranque de 2026 no solo trajo incrementos en productos de consumo diario, también obligó a miles de amas de casa a replantear la forma en que administran el gasto familiar.
Para algunas, el ajuste va más allá del carrito del mandado. Implica trabajar más horas o buscar ingresos adicionales. Es el caso de una ama de casa que, ante el aumento en varios productos, decidió reforzar su trabajo doméstico remunerado.
“Para estirar el gasto tengo que trabajar más, lavo, plancho y hago el aseo en casas. También vendo semillitas y ahí me voy guardando poquito”, relató.
Aunque reconoce que algunos productos como el tomate y los chiles han bajado de precio en las últimas semanas, señala que otros artículos siguen subiendo, lo que mantiene la presión sobre el gasto familiar.
“Ahorita no está tan caro todo, pero unas cosas suben muy alto y otras bajan. Más o menos me gasto como mil pesos en lo más necesario”, explicó.
Para Estela Gamiño, ama de casa que realiza su compra semanal, la estrategia es priorizar lo básico y sacrificar lo que no es indispensable.

“Primero llevo lo más necesario: carne, frijol, papas, chiles, tomate y cebolla. Si sobra, ya llevo fruta, si no, no”, comentó.
Cada semana destina alrededor de mil 500 pesos para el mandado, cantidad que apenas alcanza si se administra con cuidado.
“Yo vengo los lunes y con eso ya tengo el mandado seguro. Ya después solo compro tortillas”, detalló.
Ambas amas de casa coinciden en que, aunque algunos precios se han estabilizado, el dinero ya no rinde igual. En ocasiones, la única opción es llevar menos cantidad de productos o posponer compras como la fruta.
“Ayer no llevé fruta, hoy aprovecho y llevo poquito. Sí está más difícil porque todo va para arriba y los salarios siguen igual”, concluyó Estela.
Finalmente, mientras las cifras oficiales hablan de precios promedio y estabilidad, en los hogares el ajuste es cotidiano y silencioso. Las amas de casa se convierten en administradoras, cocineras y generadoras de ingresos extra para enfrentar un 2026 que, desde el inicio, exige ingenio, sacrificios y mucha disciplina en el gasto familiar.