No pensé que fuera en mi trabajo el incendio: empleada de Gillio

El fuego en Calzado Gillio no solo consumió maquinaria: dejó en pausa la vida de más de 300 trabajadores y sus familias
Foto: Cortesía

“Yo vivo por Las Hilamas y desde aquí yo ya miraba una columna de humo desde que iba bajando el camión, pero pensaba que era para el rumbo de Timoteo Lozano, ni por aquí me pasó que fuera en mi trabajo”.

El incendio en la fábrica de calzado Gillio del pasado martes no solo redujo a cenizas el edificio y su maquinaria; también quebró de golpe la rutina, la certeza y el ingreso de más de 300 trabajadores y de las familias que dependen de ese empleo.

Una mujer con casi cuatro años en la empresa en el área de preliminar, compartió con 4 Noticias los instantes de sorpresa, miedo y dolor al ver cómo su espacio de trabajo y años de esfuerzo desaparecieron en cuestión de horas.

“Me marcó una compañera que me preguntó ‘¿dónde vienes?’ y le comenté que apenas iba por Soriana Malecón, me dijo ‘se está quemando la fábrica’ y pues sí, fue una bajada de sangre. Va uno en camino para ver qué pasó, pero ya va uno mal desde ese momento”, revivió con la voz entrecortada.

A las seis de la mañana llegó puntual a la colonia Industrial Julián de Obregón, como todos los días, pero esta vez no pudo cruzar la puerta: la Policía Vial y los Bomberos cerraban el paso mientras combatían las llamas que se alzaban sobre la nave industrial; al mismo tiempo, Protección Civil alejaba a los trabajadores de la zona.

“Pensé en mis cosas, dejo ahí mis tijeras, había dejado unas galletas que me regaló mi hijo que se quemaron, pero dentro de lo malo, lo bueno es que no fue en horas laborales”, dijo con una risa nerviosa.

Desde hace 26 años ha vivido entre hilos, pieles y pespuntes; incluso antes de casarse ya trabajaba en la industria del calzado. Hoy, tras esta tragedia, se pregunta si podrá seguir ese camino que ha marcado toda su vida.

Como ella, cientos de empleados miran ahora hacia un futuro incierto. Aunque la empresa creó grupos de WhatsApp para mantenerlos informados, no hay todavía respuestas claras; solo el rumor de que podrían recibir una semana más de salario.

“Todavía pertenezco a la empresa, necesito saber qué medidas van a tomar: si van a despedir gente, con qué gente se van a quedar, porque en mi experiencia en Calzado Mickey que cerró por motivos de pandemia, nos la aplicaron que nos iban a hablar después y cerró”, dijo con angustia.

Así, entre humo que aún parece flotar en la memoria y preguntas sin respuesta, cientos de familias leonesas empiezan hoy la tarea más difícil: reconstruir su vida después de que el fuego se llevó todo lo demás.

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