“No me importa el qué dirán”: Madre viaja desde Michoacán para marchar junto a su hija trans
Cristal Silva es una mujer trans originaria de Michoacán que desde hace cinco años comenzó a vivir abiertamente su identidad de género, y encuentra en cada marcha un espacio para expresarse libremente:
“Yo tengo apenas cinco años viviendo como chica trans. No tengo una cirugía hasta la fecha, yo desde chiquito, desde aquí en el kinder me di cuenta que yo era diferente”.
Cristal, contó a 4 noticias que desde la infancia sabía que era diferente, aunque fue hasta la adultez cuando pudo sentirse ella.
Pero detrás de su historia, también está quien jamás la ha dejado sola: Margaret Silva, su madre, quien cada año viaja desde Michoacán para acompañarla durante la marcha.
“Soy una mamá que viene desde Michoacán a apoyar a mi hija, ya tengo con cuatro años viniendo a apoyarla y a mí no me importa el qué dirán. A mí me importa la felicidad de mi hija y me desearía ser feliz siempre; mientras yo tenga vida, voy a estar para ella”.
El acompañamiento familiar puede marcar la diferencia ante las experiencias de discriminación y violencia que muchas personas de la comunidad LGBT+ enfrentan.
“Y pues admirar que nos toman en cuenta y que no todos rechazan el apoyo, hay veces que son mejor personas que nosotros, porque ellos más bien sufren violencia o discriminación”, dijo Margaret.
Con profundo agradecimiento y emoción, Cristal compartió un mensaje para quienes aún están en búsqueda de su identidad y se suman a la gran marcha cada año:
“Quiero que defiendan quiénes son más que nada, que se llamen como son, y que salgan al mundo a gritar que son quienes son. También es un mensaje como comunidad, tanto gays, trans, lesbianas, que somos personas con un corazón como cualquier persona, sin hacerle daño a nadie”.
Una historia como la de Cristal y Margaret nos recuerdan que, el acompañamiento de la familia puede convertirse en el primer acto importante de amor, aceptación y libertad.
