Nacimiento gigante en la calle Cerrada de Gerona
Desde hace más de 25 años, Eduardo Rodríguez mantiene viva una de las tradiciones más entrañables de la temporada decembrina: la elaboración de un nacimiento gigante que hoy se ha convertido en un punto de referencia para vecinos y visitantes.
Todo comenzó como parte de una herencia familiar. Desde joven, Eduardo se involucró en la tradición al ayudar a sus tías, aprendiendo poco a poco el valor cultural y simbólico de los nacimientos. Con el paso del tiempo y al independizarse, decidió continuar por cuenta propia, impulsado por la ilusión de no dejar morir esta costumbre.

Al establecerse en su actual domicilio, comenzó a montar el nacimiento dentro de su casa. Sin embargo, el crecimiento fue inevitable. Año con año, el proyecto fue tomando forma hasta que decidió colocarlo al frente, haciéndolo visible para todos. Lo que en un inicio fue una novedad para los vecinos, pronto atrajo la atención de personas de otros barrios.
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El nacimiento cuenta actualmente con alrededor de 100 piezas, muchas de ellas adaptadas por el propio Eduardo, quien aprendió técnicas de pintura en cerámica para personalizarlas. Además, ha incorporado detalles como caminos, arroyos y sistemas de agua que le dan vida y movimiento a la escena.

Eduardo desea que este nacimiento no solo continúe creciendo, sino que permanezca como un legado para su familia.
El nacimiento gigante se encuentra ubicado en la calle Cerrada de Gerona, donde año con año se convierte en un espacio de encuentro, memoria y tradición.