Miles de mujeres toman las calles de la CDMX en el 8M
Las calles del centro de la Ciudad de México se han pintado de verde y morado por las mujeres que las han tomado en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.
Protestas, consignas, denuncias son los versos que gritan las miles de mujeres que se han concentrado en la Glorieta de las Mujeres que Lucha, la Estela de Luz, el Monumento a la Madre y en el Monumento a la Revolución.
El intenso calor que se registra en la Ciudad de los Palacios no las detiene. Ahí están las mujeres adultas mayores, las no tan jóvenes, las que son madres, las que son hijas y sobre todo se ha visto a las niñas que a pesar de su corta edad, también son víctimas de la violencia desmedida.
De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas o No Localizadas, en México se tiene un registro de 100 mil personas desaparecidas y no localizadas desde 1964 hasta lo que va del 2024; de estas el 24.7 por ciento son niñas y mujeres.
El dato más desgarrador de las cifras frías, es que tan sólo en el 2022 son 27 mil 086 niñas, adolescentes y mujeres desaparecidas. Las autoridades dicen que se ha dado un aumento del 161 por ciento en el número de las desapariciones de mujeres y niñas entre el 2015 y el 2021.
Más cifras alarmantes, en el 2023 se registraron 10 feminicidios diarios. Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reporta que desde el 1 de diciembre de 2018 al 31 de enero de 2024 se tiene el dato de 4 mil 817 casos de feminicidios. La mayoría de las que han muerto, fueron asesinadas por sus parejas, novios, esposos o conocidos.
Cientos de madres están ahí en las calles con la esperanza de justicia por las muertes de sus hojas, otras claman por saber dónde están. A todas las une el dolor de la pérdida.
Pero más mujeres demandan tratamientos oncológicos, mejores accesos al sistema de salud, que exista paridad de género, que la brecha salarial se reduzca, que se legalice la interrupción del embarazo, que se derrumbe por completo el techo de cristal.
Unas más han colocado tendederos con fotografías de sus agresores. Muchas de ellas han sido víctima de acoso por parte de sus maestros, jefes, parientes, amigos y la única forma de hacerlos visibles es colgando sus fotografías, que sean visibles sus rostros, porque la justicia no los ve a pensar de las denuncias.
Miles de mujeres han tomado las calles. Pero también van caminando las mujeres policía. Son más de dos mil. Se les conoce como “ateneas”, ellas garantizan la seguridad. Su trabajo las ha puesto ahí. Difícil momento debe ser ya que las uniformadas también son víctimas de las diferentes violencias.
Pero no sólo son las hijas de Atenea, sino también marchan las médicas porque para esta marcha se han desplegado una decena de ambulancias del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) para auxiliar a las que protestan.
El clímax de la manifestación será cuando caiga el atardecer en el Zócalo de la Ciudad, en la Plaza de la Constitución. Ahí serán los discursos, los posicionamientos, los bailes de protesta, las expresiones de rechazo, todo con la imagen de fondo: un Palacio Nacional amurallado.
Se espera que de nueva cuenta sean encendidas miles de veladoras y que se entonen canciones de protesta, la velada no está exenta de actos contrarios al sentido de la jornada de lucha.
Así será este nuevo 8M, como se le conoce al Día Internacional de la Mujer. Mujeres todas. Mujeres que exigen una vez más ser escuchadas para poner fin a la violencia que no debe ser normalizada.