Migrantes se arriesgan para apoyar a sus familias
“Su jefe les marcó, que migración estaba ahí enfrente”.
Paisanos que migraron de la comunidad San Cristóbal del estado de Guanajuato a Estados Unidos se arriesgan a ser deportados y agredidos diariamente, ¿la razón? Apoyar a sus familias.
“Quince años tiene allá y él nos contó que estaba trabajando normal en su restaurante y les llegó migración, lo que hicieron fue correr por una puerta que tienen atrás y lanzarse por las bardas; llegó todo rasguñado, raspado y dejó su carro ahí, todo lo dejó; y hasta después de 4 días regresó a su trabajo porque migración no se iba de ese restaurante porque tenían puras personas migrantes trabajando ahí”, compartió la sobrina de un inmigrante leonés.
Dicen que el amor lo puede todo; pero para los paisanos, el amor por sus familias y el mandarles remesas para sustentarlos tiene un grande costo: su vida.

A pesar de las fuertes redadas e incluso con la delincuencia que hay en las fronteras, algunos paisanos deciden soportar los tratos inhumanos para brindarles la mejor vida a sus seres queridos.
“Ya ve que está difícil porque sí se habla de cosas que nos asustan, pero pues ahora sí que el de arriba es el que dice qué es lo que pasa. Claro que sí, si alguna cosa pasa aquí tienen su casa”, expresó con dolor Ángel Armando, quien tiene tres hijos viviendo sin papeles en Estados Unidos.
Don Armando, recibe cada uno o dos meses apoyos de sus tres hijos: Armando, Rodolfo y Luis Miguel que radican en el país vecino como choferes y electricistas para sus gastos diarios.
El apoyo a sus padres ya pensionados, es el único motor que mantiene a los tres hermanos en las garras de los policías de ICE que los asechan diariamente en las calles, en sus hogares e incluso en sus trabajos.
“Se dice que sí está difícil, a veces que les dicen ‘no vayan por ahí que ahí está la migra’”, comentó Don Armando.