Justifica AMLO ‘vida de lujo’ de su hijo
El presidente Andrés Manuel López Obrador justificó que sus hijos no tienen influencia alguna en su gobierno, después de que se revelara que José Ramón López Beltrán, lleva una vida de lujo en Houston, Texas.
En conferencia de prensa, López Obrador sostuvo que los lujos que se dieron a conocer se deben a que su hijo está casado con Carolyn Adams y “al parecer la señora tiene dinero, pero no tiene nada que ver con el gobierno”.
“Este fin de semana salió un escándalo de que un hijo mío, José Ramón, ya grande, de 40 años, casado, vivía en una residencia en Houston, queriendo equiparar como diciendo: ‘son iguales, es lo mismo, dónde está la austeridad’. En este gobierno no tienen influencia mis hijos, no se les da contrato a ningún recomendado”, dijo.
En el Salón Tesorería del Palacio Nacional, el jefe del Ejecutivo externó que “en el asunto del matrimonio pues está complicado meterse. Ellos se casaron y al parecer la señora tiene dinero, pero no tiene nada que ver con el gobierno, ni un contrato, ni una recomendación, no somos iguales”.
“No todo el que tiene es malvado, hay quien ha hecho su patrimonio con esfuerzo, con trabajo y de conformidad con la ley, merece respeto. Yo estoy en contra de la riqueza mal habida, me molesta la corrupción, me indigna la corrupción, entonces vamos adelante a la transformación de México aunque no les guste a los que se sentían dueños de México”, apuntó.
López Obrador acusó que la investigación se debe a que sus adversarios buscan afectar a su gobierno y reiteró que su administración es para el pueblo, de quien aseguró tiene el respaldo.
“Nosotros no vamos nunca a traicionar al pueblo y, acerca de nuestra honestidad, repetirles a nuestros adversarios que es lo que estimo más importante en mi vida, que no me importa, no me interesa el dinero y que tampoco tengo tanto apego por el poder. Que el poder sólo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás y el poder es humildad, es poder decir adiós en su momento”, aseguró.