¡Achú!… puede ser una alergia

El otoño se caracteriza como una época de polinización que puede ocasionar afectaciones respiratorias
Foto: Brittany Colette en Unsplash.

HOSPITAL CIVIL DE GUADALAJARA

La rinitis es una enfermedad muy común cuyos síntomas son: nariz tapada, estornudos, picor o comezón, ojos llorosos y abundante secreción.

La causa reside en la inflamación de las mucosas de las fosas nasales, explicó Naomi Correa, doctora residente de Otorrinolaringología del Hospital Civil de Guadalajara.

Existen dos tipos: la alérgica y no alérgica. La primera, que puede llegar a ser persistente, es estacional y aparece en tiempos específicos del año (primavera y otoño), cuando el polen aumenta en el ambiente.

También puede ser causada por ácaros, pelo, polvos, hongos y alérgenos como frutos secos o harinas, que provocan síntomas todo el tiempo.

Por otra parte, la segunda puede ser provocada por infecciones virales, cambio climático, exposición al frío o a la humedad, medicamentos, desórdenes hormonales, golpes en la nariz, desviaciones de tabique y cuerpos extraños.

Este padecimiento puede afectar a niños, adultos jóvenes y adultos mayores. Las recomendaciones para aliviar los síntomas son: mantener una alimentación sana, ingerir abundantes líquidos para evitar la resequedad de las mucosas, evitar el consumo de alérgenos y uso de alfombras.

El lavado frecuente de manos puede ayudar, así como evitar los cambios bruscos de temperatura, la exposición al humo de tabaco y químicos que puedan irritar la nariz. Finalmente, se pueden realizar lavados nasales de manera frecuente con agua salina.

La rinitis puede ocasionar:

  • Otitis
  • Sinusitis
  • Pólipos
  • Hipertrofia de cornetes
  • Deformación de la boca con paladar ojival
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