Matías Alejandro pasó de programar en su celular a brillar en la Olimpiada de Informática   

A sus 12 años, Matías Alejandro pasó de programar en un celular a competir en la Olimpiada de Informática de Guanajuato, impulsado por su familia y las ganas de superarse

Programar desde un teléfono celular marcó el inicio de una aventura tecnológica que hoy lleva a Matías Alejandro González hacia la Olimpiada de Informática del Estado de Guanajuato. Con apenas 12 años, este estudiante de la Escuela Primaria José María Morelos y Pavón se convirtió en un referente de superación y constancia.

El esfuerzo de su familia para adquirir su primera computadora se convirtió el motor que lo impulsó a seguir sus sueños. Ahora, con una preparación más sólida, Matías busca la revancha en la Olimpiada de Informática del Estado de Guanajuato (OIEG).

Lo que comenzó como un “juego” se convirtió en una meta clara: convertirse en uno de los mejores programadores de la entidad.

“Yo tenía la mentalidad de que serían unas olimpiadas de matemáticas pero cuando llegué a la pre-estatal comencé a ver cosas de informática. La verdad, al principio se me complicó mucho porque era mi primera vez en una Olimpiada”, compartió.

Apoyo familiar como pilar fundamental

El principal obstáculo fue aprender a programar en la computadora que sus padres, con mucho esfuerzo, le compraron. Con el tiempo, logró dominarla gracias al apoyo de su profesor Cuco con quien se siente muy agradecido, y de su director, Jorge Gustavo Ortega Gárnica.

Este último, lo impulsó a participar en su primera competición, donde obtuvo el noveno lugar a nivel estatal y el puesto 44 nacional, resultados que fueron gratificantes para el joven.

“Lo más complicado fue acostumbrarme a programar en computadora porque yo antes lo hacía en el celular (…); “Hoy me siento bien, yo estoy satisfecho del lugar en el que quedé en primera competencia porque sé que di todo mi esfuerzo y sé que para la próxima vez puedo llegar más lejos”, compartió.

Matías, se convirtió en un ejemplo para su familia y compañeros de la escuela José Ma. Morelos y Pavón quienes lo califican como un joven atento, dedicado y muy solidario.

“Yo estoy muy orgullosa de Matías” (…)  “Qué le siga echando muchas ganas, nosotros le ponemos el ejemplo se que tiene que ser positivo ante todo y si no le salió algo que lo vuelva a intentar hasta que consiga su meta, que nunca se rinda y que le siga echando muchas ganas, lo amamos con todo nuestro corazón y que vamos a estar siempre para apoyarlo hasta donde él decida llegar”, compartió la señora Brenda Azucena Yañez, madre de Matías. 

Ahora, Matías domina la comprensión lectora en los problemas de informática a través de elementos gráficos y patrones, tiene nuevos amigos y mejores experiencias que han fortalecido sus conocimientos.

“Qué se superen cada día, si hacen lo mismo siempre van a quedarse donde mismo peros si siguen intentando cosas nuevas pueden lograr hacer muchas cosas, con esfuerzo”, finalizó Matías

Esta experiencia, se convirtió en el primer paso de un mundo de oportunidades que Matías no piensa desaprovechar.

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