Los problemas de la vista son silenciosos, aprende a evitarlos
Muchas enfermedades de los ojos no dan señales de advertencia, por lo que usted podría tener un problema de la vista y no saberlo. Desde errores refractivos hasta enfermedades como diabetes e hipertensión son los factores que comprometen la visión, explicó la optometrista Donaji López Cobilt .
“Un problema de la vista es cuando la visión se ve comprometida por alguna situación como un error refractivo, como la miopía, hipermetropía, astigmatismo, que todos podemos tener en algún momento de nuestras vidas, y enfermedades oculares como glaucoma o cataratas. En algunos casos es reversible si se identifica a tiempo, en otros casos no”, aseguró la especialista.
Los cuidados inician desde pequeños
De acuerdo con la optometrista responsable del Centro de Baja Visión del Bajío, es importante cuidar la salud visual desde el nacimiento de un bebé y se puede hacer con un tamiz visual neonatal.
“Desde el día uno, desde el nacimiento de un bebé, tenemos que revisar los ojos para ver que todas las estructuras estén a término. Se le conoce como tamiz visual neonatal a los seis meses, al año de edad y, posteriormente, cada año”, compartió López.
Actualmente, niños y jóvenes están expuestos al brillo de las pantallas de los dispositivos, lo que puede derivar en un problema de la vista, si no se toman medidas preventivas como: brillo adecuado de la pantalla o monitor, buena iluminación y distancia razonable para el manejo del dispositivo.
“Ya tenemos tres grupos que pueden ser vulnerables: (1) el del niño que nace prematuro y por eso ya está en riesgo porque sus estructuras no se formaron completamente, (2) el niño que tiene antecedentes familiares de enfermedades oculares importantes o (3) el que nace con alguna enfermedad o síndrome que está ligado a un mal desarrollo de la visión”.
La especialista recomienda…
Donaji López Cobilt sugiere aplicar la regla 20-20 para darle descanso a la visión, principalmente si la persona pasa demasiado tiempo frente a una computadora o móvil.
“Nosotros tenemos una regla que se llama 20- 20, que quiere decir que por cada 20 minutos de trabajo frente a un dispositivo electrónico, descansemos 20 segundos observando un objeto a seis metros”.
La optometrista también hizo un llamado a no usar manzanilla para descansar la vista porque, lejos de ayudar, afecta los ojos.
“Les encanta a nuestros pacientes colocarse la manzanilla y pocos saben que tiene un pH que, precisamente, puede alterar el pH de la lágrima. La desequilibra en el momento, el paciente se siente bien, pero con el paso del tiempo siempre dicen: ‘Traigo los ojos resecos, me arden, me lloran’, y es porque causamos un desequilibrio por la sustancia”.