Los mitos del amor: creencias que nos limitan

Minerva Salcedo invita a romper mitos del amor romántico y apostar por vínculos conscientes, responsables y reales
Foto: Especial.

Reflexiones de la psicoterapeuta Minerva Salcedo

El amor es una experiencia que nos inicia y nos transforma. Sin embargo, en ese camino surgen creencias románticas que, lejos de ayudarnos, nos limitan. La psicoterapeuta Minerva Salcedo nos invita a cuestionar estas narrativas aprendidas que marcan nuestra manera de amar.

El mito del amor omnipotente

Una de las ideas más arraigadas es pensar que el amor lo puede todo. Minerva lo desmiente con claridad:

> “El amor es omnipotente, el amor lo resuelve todo. Y no es así: todos tenemos que poner nuestro granito de arena para abonarlo.”

El riesgo de esta creencia se hace evidente en situaciones de pareja:

> “Por ejemplo, alguien que se enamora de un alcohólico y piensa: ‘Yo le voy a quitar el alcoholismo porque el amor lo puede todo’. La verdad es que se mete en una situación que le traerá más dolor.”

El amor no borra los problemas. Requiere responsabilidad y trabajo de ambas partes, sin pretender cambiar al otro.

El mito de la media naranja

Otra creencia extendida es la de la “media naranja”:

> “Hay otro mito, el de la media naranja.”

> “La verdad es que nos reconocemos incompletos y creemos que esa persona va a venir a completarnos. Pero este proceso del amor, donde me descubro en el ser amado, donde me proyecto y aprendo también, no se trata de que me completen, sino de hacer mi parte.”

El amor no consiste en buscar a alguien que nos complete, sino en compartir plenitud. Somos personas enteras, y el vínculo se construye desde la responsabilidad de cada uno.

El mito del flechazo

La cultura popular ha idealizado el enamoramiento instantáneo:

> “Está el mito del flechazo: ‘Es que yo te vi y me enamoré’.”

> “Y al no ser correspondido, o cuando pasa ese instante del flechazo, ya no es la misma emoción.”

El flechazo puede ser intenso, pero es pasajero. El amor verdadero se construye en la convivencia, en el tiempo y en la constancia.

El mito de la satisfacción plena

Finalmente, Minerva cuestiona la idea de que el amor garantiza gratificación inmediata y permanente:

> “También está el mito de la satisfacción sexual plena con la pareja, que tampoco es por ahí.”

> “Muchas veces el enamoramiento es hormonal. Pero el verdadero amor está en las vivencias: poder ver al otro, sobrellevar la convivencia. Requiere mansedumbre y autocontrol en un tiempo donde todo es rápido y buscamos satisfacciones inmediatas. Cuando no llegan, la persona se desespera, entra en confusión, ansiedad, angustia y hasta depresión.”

El amor exige paciencia y autocontrol. No se reduce a la química hormonal ni a la búsqueda de gratificación inmediata.

Conclusión

El amor evoluciona y nos invita a crecer. Al cuestionar estas creencias, abrimos la posibilidad de un amor más consciente y libre. Como señala Minerva Salcedo, desmontar los mitos es el primer paso para construir vínculos más auténticos, donde la responsabilidad y la plenitud personal sean la base de la relación.

— No te pierdas