Localizan con vida a sacerdote Clemente Morales en Culiacán tras tres días desaparecido
La incertidumbre que mantenía a la comunidad católica de Sinaloa concluyó este martes cuando las autoridades de seguridad y la propia jerarquía eclesiástica confirmaron la localización del presbítero Clemente Morales Topete, de 67 años, quien había perdido contacto desde el pasado sábado en Culiacán. El religioso reapareció por su propio pie en la parroquia Cristo Resucitado, situada en la colonia La Campiña, a bordo de su vehículo particular, aunque con visibles huellas de violencia y contusiones.
El caso movilizó de inmediato a las corporaciones estatales y federales luego de que la Diócesis y los feligreses denunciaran su ausencia en medio de un clima de inseguridad. La gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez, indicó ante los medios de comunicación que la Secretaría de Seguridad implementó un operativo de búsqueda y que se mantiene una comunicación directa con las autoridades eclesiásticas para dar seguimiento puntual a los hechos. Por su parte, el Gabinete de Seguridad federal y local continúan con las indagatorias para esclarecer las causas de la retención forzada del religioso.
Reacción de la Iglesia católica y exigencia por los desaparecidos
Tras confirmarse el hallazgo, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un pronunciamiento manifestando su beneplácito y gratitud por el regreso del clérigo, al tiempo que reconoció la labor de las instancias de seguridad y las muestras de solidaridad de la sociedad.
“La Conferencia del Episcopado Mexicano se une con alegría y gratitud a la Diócesis de Culiacán por el regreso con bien del Pbro. Clemente Morales. Agradecemos a las autoridades estatales y federales su apoyo y colaboración, así como las oraciones y la solidaridad de tantas personas que acompañaron esta búsqueda”, señalaron las autoridades católicas a través de un comunicado oficial.
Asimismo, la jerarquía eclesiástica aprovechó el pronunciamiento para externar su solidaridad hacia los miles de ciudadanos que enfrentan la misma angustia en el país:
“Que esta esperanza alcance a todas las familias que viven la angustia de la desaparición de un ser querido, y que pronto puedan reencontrarse con bien. Que Santa María de Guadalupe y San José nos acompañen”.
Horas antes del anuncio oficial de su localización, numerosos feligreses del templo asignado al religioso se habían concentrado de manera pacífica en el exterior de la sede del gobierno estatal para realizar jornadas de oración y exigir a las autoridades agilizar las labores de búsqueda con vida, según documentaron imágenes difundidas por diversos medios de comunicación.
La Conferencia del Episcopado Mexicano se une con alegría y gratitud a la Diócesis de Culiacán por el regreso con bien del Pbro. Clemente Morales.
Agradecemos a las autoridades estatales y federales su apoyo y colaboración, así como las oraciones y la solidaridad de tantas personas que acompañaron esta búsqueda.
Que esta esperanza alcance a todas las familias que viven la angustia de la desaparición de un ser querido, y que pronto puedan reencontrarse con bien. Que Santa María de Guadalupe y San José nos acompañen.
— CEM (@IglesiaMexico) October 27, 2026
Culiacán y el contexto de violencia que golpea a la entidad
La desaparición temporal del padre Clemente Morales se inscribe en la compleja ola de violencia e inseguridad que azota el estado de Sinaloa desde septiembre de 2024. Dicha situación de riesgo social se detonó a raíz de las pugnas intestinas entre las facciones criminales del Cártel de Sinaloa, desencadenadas tras la caída de sus líderes históricos y exsocios Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada, ambos actualmente recluidos en prisiones de Estados Unidos.
Culiacán se ha consolidado como el principal epicentro de los ajustes de cuentas y enfrentamientos armados entre grupos rivales, una espiral delictiva que ha acumulado más de 2 mil muertes violentas desde el año 2024, afectando también la tranquilidad de espacios públicos, actividades cotidianas y sectores vulnerables de la población.
Ante este panorama de riesgo para el ejercicio pastoral, cifras documentadas por el Centro Católico Multimedial señalan que al menos 14 sacerdotes han sido asesinados en México durante los últimos siete años.
Las investigaciones ministeriales siguen su curso para determinar si el caso del sacerdote Clemente Morales estuvo vinculado a los delitos cotidianos de la región o si existió un móvil directo relacionado con el entorno de inseguridad imperante en el estado.