Las lluvias llenan las presas de Guanajuato, pero El Niño amenaza con frenar la recuperación del estado

Las presas de Guanajuato recuperaron niveles gracias a las lluvias. Especialistas advierten que El Niño podría provocar una nueva crisis hídrica por la irregularidad de lluvias.

Las lluvias de las últimas semanas devolvieron agua a presas estratégicas de Guanajuato como El Palote y Solís, pero ese respiro podría durar menos de lo esperado.

Especialistas advierten que la presencia del fenómeno de El Niño puede provocar que las precipitaciones se vuelvan cada vez más irregulares, complicando la recuperación de las reservas hídricas y reavivando el riesgo de una nueva crisis de agua.

Así están las principales presas

De acuerdo con el Sistema Nacional de Información del Agua de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con corte al 6 de julio de 2026, la presa Solís, en Acámbaro, registra un almacenamiento del 70.8% de su capacidad; la Ignacio Allende, en San Miguel de Allende, del 70.1%; El Palote, en León, del 53%; la Laguna de Yuriria del 41%; y La Purísima, en Irapuato, del 34%.

Sin embargo, para el investigador de la Universidad La Salle Bajío, Andrés Cruz Hernández, estos niveles no significan que el riesgo haya desaparecido. El incremento en las presas responde a lluvias muy intensas concentradas en pocos días, un comportamiento distinto al de una temporada regular.

Andrés Cruz Hernández, investigador de la Universidad La Salle Bajío

“Lo que se estimaba es que la temporada regular de lluvias no va a ser tan intensa. Si estas lluvias irregulares no llenan las presas, muy posiblemente, si viene un periodo más extenso de crisis hídrica, tendremos problemas otra vez”.

Una de las características de El Niño son periodos largos con escasas precipitaciones que son interrumpidos por tormentas muy fuertes. Aunque estos eventos pueden elevar rápidamente el nivel de algunas presas, no garantizan una recarga sostenida de acuíferos ni aseguran agua suficiente para el resto del año.

“Guanajuato depende totalmente de las tormentas tropicales porque estamos rodeados de dos cadenas montañosas. Si no ocurre una tormenta tropical que libre las montañas, entonces la precipitación no hay, lo cual quiere decir que no habría reservas de agua”.

Lluvias concentradas, no una temporada normal

El Niño es un fenómeno climático originado por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico, capaz de modificar los patrones de lluvia en distintas regiones del mundo, incluido el centro del país.

Foto: Secretaría Federal.

“Normalmente son periodos muy largos sin lluvia y cuando las hay son muy torrenciales. Tuvimos una canícula más intensa y ahora una caída de lluvias muy fuerte; no es una temporada normal, sino muy irregular”.

Cuando disminuyen las precipitaciones, los municipios del norte y noreste del estado suelen resentir primero los efectos de la sequía. De acuerdo con el Monitor de Sequía de México de Conagua, entre las zonas más vulnerables se encuentran San Felipe, Ocampo, San Diego de la Unión, Doctor Mora, Victoria, Xichú, Atarjea y Santa Catarina.

El mayor impacto volvería al campo guanajuatense 

La incertidumbre sobre el comportamiento de las lluvias mantiene en alerta al sector agrícola, principal consumidor de agua en Guanajuato. Una recuperación parcial de las presas no garantiza suficiente disponibilidad para los ciclos de riego si las precipitaciones disminuyen durante los próximos meses.

Foto: Cortesía

El investigador señaló que, de prolongarse los periodos secos, los productores podrían enfrentar nuevamente restricciones en el uso del agua para cultivos de alta demanda hídrica, como maíz, alfalfa y sorgo, además de incrementar la presión sobre los acuíferos, cuya sobreexplotación ha sido una de las principales problemáticas del estado durante los últimos años.

Con ello, el repunte observado en las presas representa un alivio inmediato, pero no significa que Guanajuato haya dejado atrás el riesgo de una nueva crisis hídrica si las lluvias dejan de ser constantes durante el resto de la temporada.

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