La tercera fue la vencida en la Tirreno-Adriático
POR: NORBERTO GASQUE
El mexicano Raúl Alcalá, estuvo a punto de ganar la Clásica Tirreno-Adriático en dos ocasiones. Fue tercero en 1991 y segundo en 1992.
Esta vez, el ensenadense Isaac del Toro concretó la hazaña ante lo más granado del ciclismo internacional al rematar con un primer lugar en la última etapa y sumar un tiempo total acumulado de 28 horas, 2 minutos y 14 segundos.
Detrás del mexicano se situaron en la general final Mateo Jorgenson de Estados Unidos y el gran amigo de del Toro, Giulio Pelizzari.
El ensenadense se llevó los suéteres de mejor novato y mejor de la montaña.
Un triunfo que lo pone sin duda alguna como el mejor ciclista mexicano de la historia.
Su próximo reto, la Milán-San Remo.