La historia de un migrante que hoy devuelve esperanza a su comunidad
A los 14 años, Rubén Zavala dejó Yuriria, Guanajuato, para emprender un camino lleno de incertidumbre en Estados Unidos. Como miles de migrantes, llegó con la esperanza de encontrar oportunidades y ayudar a su familia, sin imaginar que años después se convertiría en empresario y promotor de proyectos en beneficio de su comunidad de origen.

Rubén Zavala
Sus primeros pasos en Chicago estuvieron marcados por el trabajo duro. Comenzó a laborar en un restaurante, al desempeñarse en distintas tareas y al aprender que el esfuerzo constante podía abrir puertas incluso en un país desconocido. Con el tiempo, esa disciplina y perseverancia le permitieron construir su propio patrimonio y convertirse en dueño de sus propios negocios.
Hoy, además de impulsar eventos y actividades comunitarias, Rubén colabora en Casa Club Yuriria, un espacio enfocado en brindar atención y acompañamiento a personas adultas mayores, especialmente a quienes mantienen fuertes lazos con Guanajuato. Su objetivo es que quienes dedicaron gran parte de su vida al trabajo y al esfuerzo encuentren un lugar de convivencia, apoyo y reconocimiento.

Casa Club Yuriria
Para Zavala, Estados Unidos sigue siendo una tierra de oportunidades para quienes están dispuestos a trabajar y prepararse. Sin embargo, reconoce que el camino migrante no está exento de desafíos, especialmente ante los cambios en las políticas migratorias y el clima de incertidumbre que enfrentan muchas familias.