La gigantesca pitón de cinco metros y otras especies exóticas que esconde el Zoológico de León

Una pitón birmana de casi cinco metros destaca entre las 15 especies de serpientes que resguarda el Herpetario del Zoológico de León

Una pitón birmana de aproximadamente cinco metros de longitud se ha convertido en uno de los ejemplares más impresionantes del Herpetario del Zoológico de León, un espacio que busca cambiar la percepción sobre las serpientes y demostrar que estos reptiles.

En el marco del Día Mundial de las Serpientes, 16 de julio, el coordinador del Herpetario del Zoológico de León, Juan Carlos Villalobos, explicó que estos animales son un indicador de que un ecosistema se encuentra sano, ya que controlan poblaciones de pequeños mamíferos, reptiles e insectos que podrían convertirse en plagas.

“Las serpientes son controladoras ecológicas; el que haya serpientes en una zona indica que esa zona ecológicamente está saludable, porque ellas se encargan de alimentarse de animales que podrían ocasionar problemas y también son alimento de otros depredadores“.

Juan Villalobos, coordinador del Herpetario del Zoológico de León

¿Qué hacer si te topas con una cascabel en Guanajuato?

En Guanajuato habitan especies venenosas como la cascabel del altiplano y la cascabel diamante, las cuales pueden encontrarse principalmente en zonas serranas, áreas naturales y algunos puntos de la periferia urbana.

“Si la serpiente te ve y puede evitar tener un problema con un humano, prefiere irse. Siempre que no las molestemos, ellas buscan alejarse”.

Ante el hallazgo de una serpiente, la recomendación es mantener la distancia, evitar intentar capturarla o matarla y reportarla a las autoridades ambientales o cuerpos de Protección Civil, para que personal capacitado realice su reubicación de manera segura.

De anacondas a la pitón gigante: los tesoros del Herpetario

El Herpetario del Zoológico de León alberga actualmente 15 especies de serpientes, entre ellas boas constrictor, falsas coral, alicantes, pitones birmanas, pitones reticuladas, anacondas y boas arcoíris.

La pieza más llamativa del recinto es una pitón birmana de cerca de cinco metros de longitud, considerada la serpiente más grande que resguarda el zoológico.

Cada ejemplar requiere condiciones específicas de temperatura y humedad, por lo que el personal mantiene un monitoreo permanente de estos parámetros, además de llevar un registro de su alimentación, mudas de piel y estado de salud para garantizar su bienestar.

Un animal sensible al estrés

Durante los recorridos, el especialista pidió a los visitantes evitar golpear los cristales de los exhibidores, ya que las serpientes perciben las vibraciones del entorno con gran facilidad y esto puede generarles estrés.

“No golpear los cristales les molesta mucho. Uno de sus principales sentidos es notar las vibraciones y eso les genera estrés”, explicó.

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