Festival de Verano que te hará sentir bajo el mar
Con un sol alegre resplandeciendo arriba y un mar de risas abajo, León se sumergió este sábado en un mundo de fantasía que parecía sacado de un cuento acuático.
Desde el primer paso dentro del recinto, todo es azul: no el azul del cielo, sino el del fondo marino, en cada rincón del Festival de Verano 2025, inaugurado con una temática tan inesperada como encantadora: un universo submarino lleno de pelotas, arena, hamacas, sirenas y criaturas de colores.

Cuelgan del techo medusas que flotan suavemente sobre la multitud, y una banda sonora de olas, risas y música tropical da la bienvenida a familias enteras. A lo lejos, un arenero gigante y una alberca de pelotas sobre un barco capturan la atención como un faro.
“La verdad es que está muy padre porque realmente te sientes como en la playa en este espacio, la música, el ambiente, todo esta super bien”, compartió Ana, quien se encontraba sentada disfrutando de la risa de los niños acompañada de su pareja.
La textura de la arena, el eco de carcajadas infantiles y la música que vibra en el ambiente hacen que, por un momento, León parezca una verdadera Playa.
El barco, epicentro del juego, se convierte en un escenario de aventuras. Niños y niñas desaparecen entre pelota y sus risas andan de boca en boca; se lanzan por resbaladillas y se persiguen como si buscaran un tesoro escondido.

“Este día es perfecto, porque los niños están felices, les encanta las pelotas y también la arena, es una buena temática, este año se lucieron porque llama mucho la atención y los niños les encanta”, expresó Daniela Ríos, una madre quien se encontraba jugando con sus dos hijos de pequeños en la alberca de pelotas.
En la carpa de las sirenas, un grupo en vivo “Leones Negros de Colombia” pone a moverse a los adultos mientras los más pequeños se refrescan con nieve de sabores. Algunos se acercan a la zona de dibujo donde pueden crear su propio visor de buzo, colorear peces y sentirse exploradores marinos.
Para descansar, hay hamacas pero no cualquier hamaca: son brillantes, amplias y perfectas para una foto o simplemente para contemplar el ambiente. Justo al fondo, un arcoíris inflable anuncia la atracción más esperada por la niñez: Kool City, el inflable más grande de toda la feria.
“Está enorme, se me hizo eterno, parecía que no ibas a salir, estaba lleno de niños, me caía, me lanzaba, está muy chido. Fue una buena experiencia”, contó Jesús Gallardo, de 11 años, aún sudoroso y con los ojos brillantes tras media hora de saltos, caídas y escondidas dentro del gigantesco inflable.

Por todos lados, el ambiente es de fiesta, pero no de cualquier fiesta: es una fiesta familiar, llena de detalles que remiten a la infancia. Entre comida, juegos, baile y abrazos, la gente disfruta de un gozo compartido.

“La estamos pasando muy bien es un ambiente totalmente familiar, ya fuimos a comprarnos unas papas para comer y más tarde iremos por las famosas gorditas tarascas aun nos falta mucho por recorrer”, platicó Mario Rangel, quien sin falta cada año acude a la feria especialmente a saborear sus dos rellenitas.
Así, entre colores brillantes, sonrisas, arena y pelotas, se alzó el telón del Festival de Verano 2025. Serán quince días de fiesta, pero el primer día dejó claro que este año la feria no solo se visita: se vive, se imagina y se nada en ella como si fuera un mar.