Conoce la historia detrás de Cristo Rey, el guardián del Bajío

Indiscutiblemente es una de las joyas guanajuatenses, la estatua es de estilo helénico y simbolizando la Divina Realeza de Cristo
Foto: Cortesía.

Este fin de semana se celebró a Cristo Rey en el Cerro del Cubilete, un monumento tan emblemático que ha aparecido en filmes y la famosa canción de José Alfredo Jiménez, Caminos de Guanajuato; sin duda, una parada obligada para quienes visitan nuestro estado; tal como lo hizo el entonces Papa Juan Pablo II en 1979. Pero, ¿conoces la historia detrás de esta efigie religiosa? Aquí te la contamos.

En 1914 la Conferencia del Episcopado Mexicano prometió construir un templo al Sagrado Corazón de Jesús en el centro del país. El iniciador de esta idea fue Emeterio Valverde y Téllez, Obispo de la Diócesis de León, quien en 1919 durante una visita pastoral en Silao, contempló el Cerro del Cubilete y decidió hacer una misa en su cima, la cual culminó con una lápida conmemorativa, que más tarde fue sustituida por un monumento de carácter diocesano.

Para cumplir con su promesa, el Episcopado aprobó en 1920 la construcción de un monumento nacional a Cristo Rey, cuya primera piedra fue colocada el 12 de marzo.

El 30 de enero de 1928, en tiempos de la llamada “Cristiada”, mientras el país estaba bajo el mandato de Plutarco Elías Calles, se ordenó la destrucción de este monumento sacro. Con los restos del mismo, se construyó en ese lugar la Ermita Expiatoria. Del primer Cristo Rey dinamitado, sobrevivieron la cabeza, el corazón y una parte de la mano derecha.

En 1938, los clérigos y fieles construyeron un tercer monumento en secreto que se ubicó en la Catedral Basílica de León.

En 1942, el presbítero José Ascensión Betancourt, construyó el cuarto monumento nuevamente en la montaña al cual le llamó el Cristo de las Nubes porque la columna en la que se erigía tenía formas nubosas.

Fue tal el gusto del episcopado que en 1943 iniciaron un nuevo proyecto para construir un monumento más grande y majestuoso. Esta vez, consiguieron el permiso de Manuel Ávila Camacho, presidente de México en aquel momento.

El Cristo de las Nubes se donó a la ciudad de San Luis de la Paz, Guanajuato para dar paso al quinto monumento a cargo de los arquitectos Nicolás Mariscal y Carlos Ituarte, mientras era Obispo de León Valverde y Téllez quien el 11 de Diciembre de 1944 colocó la primera piedra de la construcción; no obstante, no pudo verlo terminado pues murió en 1948.

El Obispo sucesor, Manuel Martín del Campo Padilla, continuó con el proyecto y el 11 de diciembre de 1950 bendijo la estatua concluída. Tres años más tarde, se construyó debajo del monumento, el Santuario de Cristo Rey bajo la dirección del arquitecto Mariscal y Piña. En su interior hay dos coronas, una de espinas y una dorada, que representan el martirio y la divinidad de Jesúcristo.

La estatua es de estilo helénico y es obra del escultor regiomontano Fidias Elizondo. En ella simbolizó la Divina Realeza de Cristo.

El monumento nacional a Cristo Rey se compone de dos partes: una basílica de forma esférica, que simboliza el universo; y, sobre ella, se erige la estatua del Cristo flanqueada por dos ángeles que le ofrecen dos coronas que atienden a su doble naturaleza según el canon católico.

Cada año, este santuario es visitado por cientos de miles de fieles quienes acuden por auxilio, por agradecimiento o en busca de consuelo.

Además, indiscutiblemente es una de las joyas guanajuatenses.

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