Busca normalizar la convivencia entre personas sordas y oyentes

Iván es un jóven que reconoce que la participación y conocimiento de la población oyente en la lengua de señas, es clave para normalizar esta convivencia
Foto: Cortesía.

Este 23 de septiembre se conmemora el Día Internacional de las Lenguas de Señas, para valorar el idioma con el que se identifican y expresan las personas sordas alrededor del mundo. En nuestro país, se utiliza la lengua de señas mexicana, sin embargo, como en cualquier idioma, cuenta con variaciones según la región.

“Pese a que es lengua de señas mexicanas, hay algunas señas distintas según la región, incluso entre municipios. Hay palabras distintas entre León, Irapuato, Silao o más al norte. Cada país tiene su propia lengua de señas, pero existe la lengua universal que se forma de imágenes y funciona para que los sordos de todo el mundo puedan comunicarse”, compartió Iván Lozano, intérprete de lengua de señas.

Iván es un joven que creció con esta lengua, ya que sus hermanas mayores tienen discapacidad auditiva. A sus 25 años, es actor, gestor e intérprete de la lengua de señas mexicana, con proyectos inclusivos en puerta.

Foto: TV4.

“Gané el Premio Municipal de la Juventud en León. Ese dinero lo voy a invertir para constituir una asociación civil para expandir los contenidos, ya que también damos clases de lengua de señas a la comunidad oyente. Ahora podremos respaldar institucionalmente nuestros cursos. La intención es abrir más alianzas con el sector educativo, salud y empresarial para seguir abordando la inclusión con empleados oyentes que tienen compañeros o jefes sordos”, explicó en entrevista para Tv4.

Su objetivo es crear puentes para la convivencia normalizada entre personas sordas y oyentes.

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“Todos vamos al doctor, a las compras, al banco, y son necesidades básicas del ser humano. La diferencia es que el sordo no tiene mucha accesibilidad. Obviamente aprende a desarrollarse para comunicarse con la otra persona, lo importante es que todos podamos normalizar esta convivencia”, comentó.

La participación y conocimiento de la población oyente en la lengua de señas, es clave para normalizar esta convivencia.

Foto: Cortesía.

“Cuando se topen a una persona sorda, hablar grande y fuerte no es una opción, escribir tampoco porque la palabra escrita sigue siendo un sonido. No es una imagen clara que el sordo pueda ver. No estoy diciendo que el sordo no pueda leer, pero no puede hilar toda la idea que en la parte escrita existe. Entonces lo que podríamos hacer como sociedad convencional u oyente, es pensar en imagen y comunicar en imagen”, recomendó.

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