Familias lo pierden todo en inundaciones en Texas
“Mami, te amo con todo… Dile a Samantha que la amo”, hijo de la familia Romero de la comunidad de Los Rodríguez en San Miguel de Allende, quienes una desastrosa tormenta los separó.
Desde el 04 de julio, la vida de los Romero dio un giro inesperado.
El pasado jueves 03 de julio, alrededor de la 1:18 de la tarde, el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta de inundación en diferentes localidades, una de ellas era Kerrville; al día siguiente, el condado estaba bajo litros de agua y lodo.

“Y cuando miré, el agua ya estaba a mitad de las ventanas”, revivió Leonardo Romero Jr. quien salió vivo de las inundaciones de Texas.
Las familias lo perdieron todo: pertenencias, automóviles, documentos, sus hogares y cientos de vidas; como es el caso de Lorena Monreal Rodríguez, quien su cuñado y su familia fueron arrastrados junto a su casa por las corrientes de agua, quien a cinco días del suceso siguen desaparecidos.
Fue justamente desde el pasado jueves, que Lorena dejó de subir a su cuenta fotografías con sus hijos de vacaciones y las comidas que preparaba desde su cocina; ahora su perfil está lleno de dolor y desesperación, en donde pide a Dios encontrar a su familia.
“Dios, permite que los encontremos o tenernos noticias”.

Leonardo Jr. es el único que sobrevivió a las fuertes inundaciones tras el desborde del Río Guadalupe, quien fue rescatado después de 4 horas al sujetarse de las cortinas de su casa: “Pensé que ahí me iba a morir, porque tenía un alambre sobre mi brazo y no lo podía sacar y nada más agarré palos y grité ‘ayuda’ con el palo en el cielo”, explicó mientras mostraba su brazo lleno de cicatrices.
Leo es el único sobreviviente de los Romero, su padre Leonardo, su madrastra Natalia y su hermanito de dos años siguen sin ser localizados; ahora Leo pasa su cumpleaños número 19 desde la camilla de un hospital y sin conocer el paradero de sus familiares.

“Aquí estaba la casa de mi cuñado”, comparte con una voz entrecortada Lorena en un en vivo en su cuenta de Facebook, al ubicarse en el lugar de la tragedia.
Hasta el día de hoy, entre amigos, habitantes del lugar y compañeros del trabajo de su esposo, Lorena continúa entre sudor y lágrimas la búsqueda para encontrar a sus seres más queridos, quienes fueron arrebatados de su vida en tan solo un instante: “Aquí seguimos, no perdemos la fe de un milagro”, escribió en su cuenta en donde diversas fotos muestran el trabajo en la zona que recorren por carreteras y veredas.
El desborde del río ha dejado hasta el momento al menos 109 personas muertas y más de 180 desaparecidas; que, como la familia Romero, desean encontrar con vida a sus parientes.