El vino enfrenta una crisis histórica impulsada por el cambio generacional
Regiones vitivinícolas de prestigio mundial están reduciendo la superficie de sus viñedos con el propósito de optimizar sus cosechas, incrementar la calidad del vino y obtener un mayor valor comercial al registrar contracciones de consumo de hasta un 6% en los últimos dos años.
El vino atraviesa una de las crisis más importantes de la historia y se prevé que incremente los próximos años, compartió Carlos Borboa Suárez, Director para Latinoamérica y Norteamérica del Concurso Mundial de Bruselas.
Menos alcohol, más funcionalidad: El nuevo chip de las próximas generaciones
Los expertos señalan que el consumo de alcohol ha disminuido en la población joven marcada principalmente por los hábitos de generaciones. Antes existía una cultura de consumo mucho más abierta; mientras que ahora, los nuevos consumidores, prefieren las bebidas funcionales.
“Bebidas como el té, detox, matcha e infusiones, son las preferidas por los jóvenes. Pero tampoco es que no consuman alcohol, sino que es una generación mucho más informada, al crecer en un mundo digital, por lo tanto toman mejores decisiones”, afirmó Borboa Suárez.
Bajo ese escenario, las bebidas embriagantes que los consumidores prefieren es de “mayor calidad y por consecuencia con un mayor precio” lo que ha permitido a la industria vitivinícola encontrar una alternativa de venta en establecimientos.
“Esto nos permite trabajar directamente con la industria restaurantera. Hoy ya no puedes tener una carta sin pies ni cabeza con vinos del supermercado o de baja calidad por que el consumidor dice “no es un vino que esta a la altura de mi experiencia gastronómica””, afirmó.
Guanajuato y su potencial
Lugares como Guanajuato, emergente en la producción de vino cuentan con una ventaja, al ofrecer a los turistas un valor agregado a sus productos. Un estado que ofrece gastronomía, turismo y viñedos es perfecto para sostener a los productores vitivinícolas.
“Son componentes que le da un valor agregado. Por eso es que las bodegas mexicanas tienen un campo de oportunidades para no solo vender bebidas, sino un producto agrícola, sostenible, amigable con el ecosistema, con historia y valores agregados”, aseguró.
Ante el contante cambio del mercado, los productores tienen que buscar las herramientas para vender a un mayor valor con menor volumen.

Carlos Borboa Suárez, Director para Latinoamérica y Norteamérica del Concurso Mundial de Bruselas | Foto: Antonio Partida