El Tejuino: de la cultura Otomí para el Festival de Verano
El tejuino conquista paladares en León
La deliciosa bebida Tejuino proveniente de la cultura Otomí llegó al Festival de Verano en el Pabellón Yo Compro León, en donde enamora a los paladares de guanajuatenses.
“Yo la describo como una bebida agridulce, ya que es dulce y yo aquí le echo limón y muchos ya le echan Tajín y limón“, expresó Guillermina Goroteo, comerciante del Festival.
Una bebida con historia ancestral
Guillermina Goroteo es proveniente del municipio de Huilmapán en el estado de Querétaro, de la cultura Otomí; en donde el Tejuino era una bebida prehispánica que se le brindaba a los jornaleros para que pudieran aguantar en el trabajo de la cosecha del maíz y frijol.
“También hace mucho tiempo fue una bebida muy cotizada porque nada más los reyes la podían tomar“, explicó.

El proceso artesanal del Tejuino
El tejuino está hecho de masa fermentada, son tres días de fermentación y tres horas para hervirlo, posteriormente le agrega el piloncillo, canela y azúcar.
“Después de eso, me tengo que esperar dos días más hasta que se enfríe bien, después lo paso a otra olla y ya le puedo echar hielo, limón y sal”, comentó.
El toque refrescante de la nieve
Y la cereza en el pastel: se sirve con una rica nieve de limón de garrafa para volverla totalmente refrescante, aunque su preparación no es nada fácil para lograr ese sabor único que toda la familia disfruta.
“La verdad que sí es muy cansado porque te duelen las manos porque tienes que estar meneándole, es igual como si fueras a hacer un atole pero en cantidades grandes”, expresó Guillermina.
Un legado familiar y cultural
Esta gran bebida ayuda a hidratar, además ayuda a limpiar el estómago, pero sobre todo, te alegra el día con su delicioso sabor y su frescura.
Guillermina aprendió la receta de su madre Gilberta Sánchez, quien también se dedicó al comercio en su natal Huilmapán, pero no solo eso, también heredó sus grandes dotes artesanales con las Muñequitas Lele.
“De estas muñequitas de este tamaño tardo 4 horas de elaboración, hago cada manita y piecito y después las tengo que coser“, explicó, pues cada detalle es hecho totalmente a mano.

Orgullo otomí en cada sorbo y puntada
Con estos lindos juguetes con los que cientos de adultos regresan a su niñez, y el riquísimo tejuino con los que los visitantes del festival se refrescan, es como Doña Guillermina demuestra su increíble talento para la creación de obras y su dedicación para la preservación de su cultura.