El reto diario de la basura en Guanajuato
Por: Guadalupe Atilano
La gestión de los desechos orgánicos y residuos sólidos se ha convertido en uno de los principales desafíos ambientales del estado. Cada día, en Guanajuato se generan 3,840 toneladas de residuos sólidos urbanos, una cifra que refleja no solo el crecimiento poblacional, sino también los hábitos de consumo y la falta de cultura en la separación de basura.
Detrás de estos números hay un problema estructural: la forma en que se dispone de estos residuos. Actualmente existen 45 sitios de disposición final, de los cuales solo 13 operan como rellenos sanitarios en condiciones óptimas, mientras que el resto presenta distintos niveles de control, e incluso hay espacios que no cumplen con estándares adecuados.
Esta situación tiene consecuencias directas en el medio ambiente. Los desechos orgánicos, cuando no son tratados correctamente, generan gases contaminantes como el metano, contribuyen a la contaminación del suelo y del agua, y favorecen la proliferación de fauna nociva. Además, al mezclarse con otros residuos, se pierde la oportunidad de aprovecharlos mediante procesos como la composta.
La Secretaría del Agua y Medio Ambiente ha impulsado diversas acciones para revertir este panorama, entre ellas la implementación de programas municipales de gestión de residuos, la capacitación de funcionarios y campañas de valorización. Un ejemplo es la recolección de más de 1,161 toneladas de neumáticos para su coprocesamiento, evitando que terminen en tiraderos o espacios abiertos.
En el ámbito rural, el problema adquiere otra dimensión. La quema de residuos agrícolas, pese a estar prohibida, continúa siendo una práctica común, de acuerdo a la dependencia estatal, en 2025, se logró evitar la quema de 2,630 toneladas de residuos agrícolas, lo que permitió reducir la emisión de partículas contaminantes y gases tóxicos que afectan la calidad del aire.
Sin embargo, más allá de las acciones gubernamentales, especialistas coinciden en que el verdadero cambio depende de la ciudadanía. La separación de residuos en casa, la reducción del desperdicio de alimentos y el aprovechamiento de los desechos orgánicos son prácticas clave para disminuir el impacto ambiental.
El reto no es menor. Guanajuato enfrenta un sistema de gestión de residuos heterogéneo, donde coexisten avances institucionales con rezagos operativos y culturales. En este contexto, la basura deja de ser un problema invisible para convertirse en un tema urgente de salud pública y sostenibilidad.

Foto: Guadalupe Atilano