El Mercado Flores Magón se actualiza y conserva su historia

Con más de 40 años de historia, el Mercado Flores Magón se renueva sin perder su esencia y cercanía con los clientes
Foto: Antonio Partida.

El Mercado Flores Magón se actualiza para mantenerse vigente, pero siempre conservando sus raíces e historia de más de 40 años.

Los comerciantes, se mantienen a la vanguardia con ventas por aplicación, entregas a domicilio, pagos con tarjeta y una amplia publicidad en sus redes; pero eso sí, conservando esa chispa desde cuando inició.

“Los sábados tenemos pedidos para las fábricas, llevamos a domicilio, cobramos con tarjetas y hacemos transferencias, tratamos de estar al 100 en nuestro negocio”, comentó Doña Licha, dueña de una fondita.

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El mercado ubicado en la colonia Flores Magón nació el 24 de febrero de 1983: con el piso de cemento gris, paredes blancas, pocas entradas, pero muchos puestos de comerciantes leoneses con ganas de sacar adelante a su familia.

Como el señor Salvador Rodríguez, uno de los pioneros de este gran mercado quien instaló su carnicería ‘La Blanca’ el 26 de mayo de 1983 por amor al comercio.

“Aquí ya tengo 42 años en este mercado sirviéndole a la gente de Flores Magón y las partes circunvecinas: San Marcos, Vista Hermosa y las colonias que nos rodean. Nos encanta el trabajo porque hay que hacerlo con amor, lo que hacemos y lo que sabemos hacer lo hacemos con amor”, expresó mientras limpiaba su encimera.

Salvador, hijo de dos padres comerciantes, inició desde pequeño como carnicero en diferentes puntos de León, pero fue gracias a este mercado con el que pudo apoyar a sus cuatro hijos.

“De aquí han salido mis hijos de estudiar, ingenieros la mayor parte”, dijo con mucho orgullo.

En este mercadito puedes encontrar de todo: una dulcería para los más pequeños, una fondita para el hambre de la mañana, papelerías y jugueterías para la escuela y hasta la ‘Relojería de Magda’, la única en la que repara una mujer.

“Cuando yo empecé en este mercado siempre llegaban preguntando por el señor, y cuando les decía que era yo los señores mayores no querían soltar su reloj, muchas veces se los arreglo aquí delante de ellos porque piensan que no voy a poder, que es más de hombres este trabajo”, señaló Magdalena Ramírez con voz fuerte.

Magda llegó al lugar el 12 de diciembre del 2009 con una idea clara: ser la primera mujer en reparar relojes para seguir la tradición de su padre; aquí ella repara los cristales, micas, pernos, correas y también todo lo de oro y plata.

Desde pequeña, ella era una niña muy curiosa, le encantaba romper las cosas para saber cómo funcionaban y cómo podía arreglarlas, pero trabajando en el mercado descubrió su nueva pasión: ayudar a recuperar los recuerdos de sus clientes.

“Darle el gusto el cliente porque a veces son más las piezas que le hereda un familiar, no tanto los nuevos, cuando me dicen ‘este me lo dio mi papá, quiero que funcione’ esa es la parte que más me gusta”, comentó desde su escritorio con todas sus herramientas.

Aquí las ganas de trabajar y la pasión por el oficio es lo que sobra, pues Alicia Quintana creció en este mercado como ayudante, ahora es orgullosamente la dueña de su propia fondita ‘Antojitos Mexicanos Licha’.

“Desde los 13 años empecé aquí lavando trastes en este mismo local. Me gusta mucho mi negocio, me gusta mucho tener el trato con la gente, atenderla”, expresó mientras limpiaba sus manos llenas de aceite en su madil.

Hace 35 años, Doña Licha llegó al Mercado Flores Magón para apoyar a la economía de sus papás, desde los 13 años aprendió a cocinar y le agarró el gusto, pero fue hasta los 28 años cuando la entonces encargada del negocio se lo heredó, ahora es de los más famosos.

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