El jardinero que hizo historia en el Mundial 86

Antes de cortar el pasto al amanecer, Federico Bribiesca ya está en pie. Y es quien preparó la cancha del Estadio León en el Mundial México 86
Foto: Especial

Usted lo ve todos los días cortando el césped, concentrado, en silencio, haciendo su trabajo como uno más.

Lo que quizá no imagina es que esas mismas manos fueron las encargadas de preparar la cancha del estadio de León durante el Mundial de Fútbol de México.

Cuando la ciudad aún duerme, Federico Bribiesca ya está en pie.

A sus 65 años, inicia su jornada desde las cinco de la mañana, con la constancia de quien ha dedicado más de cinco décadas a la jardinería, un oficio que lo llevó a formar parte de escenarios históricos.

A los once años salió de León para estudiar en la Ciudad de México con los hermanos de La Salle. Aunque su camino académico lo llevó incluso al seminario, fueron los jardines los que lo llamaron.

Estudió administración de empresas, y fue gracias a la jardinería que pudo pagar sus estudios.

Su talento y dedicación no pasaron desapercibidos: tras encargarse del Parque Hidalgo, su trabajo llamó la atención del entonces alcalde Antonio Hernández Ornelas quien lo recomendó para un proyecto histórico: el Mundial de Fútbol de México 1986.

“En paz descanse Antonio Hernández Ornelas. Él fue quien me dijo: Licenciado Bribiesca, necesito asesoría con la gente del Mundial del 86; aquí jugaron Francia, Rusia, Canadá y Hungría.”

Así, Federico se convirtió en el encargado de parques y de la cancha del Estadio León durante el Mundial, coincidiendo con figuras internacionales del fútbol, como Michel Platini.

“Varios fuimos, y nos daban las rutas del camino muy secreto… a mí me tocó ir por Francia y me tocó estar a un lado de Platini… antes de subirnos una chavita le bordó su nombre”, compartió.

Después del Mundial, su experiencia lo llevó a trabajar en Guadalajara para hoteles como Fiesta Americana y Hyatt, así como para la fábrica de llantas Euzkadi, acumulando anécdotas que hoy forman parte de su historia personal.

La jardinería te da tranquilidad, te relaja, te concentra… terapéuticamente ha de ser muy bueno porque el hecho de que puedas transmitirle vida a las plantas es bonito, es muy satisfactorio”, dijo.

Hoy, Federico Bribiesca es una leyenda leonesa desde el césped.

Administra un vivero ubicado en el bulevar Hermanos Aldama y asegura que no dejará la jardinería jamás… porque, como él mismo dice, sólo dejará las plantas cuando la vida se lo pida.

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