El comercio: estilo de vida de muchos leoneses
“Ya traemos en la sangre que todos vendemos, hacemos la lucha”, María de la Cruz Pérez, tianguista del barrio de San Miguel.
De acuerdo con la Real Academia Española, el comercio es una negociación que se hace comprando y vendiendo, pero para los leoneses, es más que eso, es un estilo de vida.
El comercio no solo lo ven como una fuente de ingresos, aunque es el principal objetivo, sino que para muchos es una distracción, una fuente de salud y actividad, un lugar de convivencia y un legado familiar.
“Es mi vida el comercio, porque aquí me distraigo y pues me da salud también, esto me da mucho más que salud y yo me siento muy bien aquí, estando aquí vendiendo”, expresó María de la Cruz.

Ella tiene más de 20 años vendiendo ropa de segunda mano traída desde Estados Unidos y de Zapotlanejo, un negocio que lo aprendió desde pequeña de su madre, ahora se dedica a la venta como sustento, pero también, para estar activa físicamente.
“Cuando yo era niña yo la acompañaba y así fuimos creciendo, desde chiquita me enamoré del comercio”, compartió mientras instalaba su puesto frente al templo de San Miguel.
Así como ella, a unos puestos más adelante se encuentra el gran puesto de ropa de María de la Luz, quien se adentró hace 25 años al comercio por su esposo José Elías, quien es albañil y comerciante para llevarles alimento a sus 7 hijos, ahora ellos que están grandes, ella viene para distraerse.
“Nos levantamos a la una, a veces a las dos. Es ropa y zapatos, usadito, pero sí se vende algo”, comentó.

Por su parte, Frausto Ruiz cumplió 15 años en este oficio, aunque no es su principal fuente de ingresos, pues él trabaja en la curtiduría, pero cada lunes y viernes acomoda su mantel y sobre él promociona sus herramientas como taladros y martillos en espera de sus clientes.
“Yo soy comerciante desde que tengo 7 años, yo vendía chicles, donas y gelatinas, es herencia. Sí me gusta mucho ser comerciante”, añadió.

Frausto ve al comercio como un pasatiempo, un lugar en donde puede conocer gente nueva y de paso, llevarse un dinerito extra para comprarse ropa o zapatos, pero sobre todo, para ver a su querido amigo Juan Antonio que conoció ahí mismo en el tianguis hace más de una década.
En este Día Nacional del Pequeño Comerciante, los leoneses apasionados por esta práctica buscan ser reconocidos por su arduo trabajo, en el cual ponen mucho empeño y una gran pizca de amor.