El boom de las bicicletas eléctricas en León desplaza al transporte público por su ahorro y rapidez

En León, Guanajuato, el crecimiento de la micromovilidad empieza a perfilar un cambio en los hábitos de traslado diario

Más allá de la moda o la tecnología, el factor decisivo para muchos usuarios es económico y de tiempo: desplazarse en bicicleta eléctrica resulta, en varios casos, más barato y rápido que usar el transporte público.

De acuerdo con Edith Vázquez, colaboradora de Evobike, este cambio se refleja en el incremento de clientes que buscan alternativas al camión. “Sí ha crecido bastante, yo creo que un 50 o 60% sí ha aumentado la demanda”.

Ahorro económico frente al transporte público

Uno de los principales argumentos de venta y de decisión de compra es el costo de uso. Mientras un viaje en camión puede representar entre 14 y 28 pesos diarios dependiendo de los transbordos, una bicicleta eléctrica puede implicar apenas unos pesos a la semana en carga.

“Si cargas la bici una vez a la semana, son como cinco pesos; en cambio, si tomas dos camiones al día te puedes gastar entre 24 y 28 pesos”, explicó.

Este diferencial ha llevado a que usuarios no solo sustituyan viajes cotidianos, sino incluso que opten por adquirir más de una unidad por familia.

Menos tiempo en trayectos diarios

Además del ahorro, el tiempo de traslado es otro factor clave. En una ciudad en expansión como León, los trayectos en transporte público pueden extenderse significativamente por transbordos y rutas.

“Lo que te haces en camión en 40 minutos, en una bici eléctrica lo haces en 20”, comentó la trabajadora de Evobike.

Las unidades, alcanzan autonomías de entre 25 y 35 kilómetros por carga, con tiempos de recarga de 6 a 8 horas en un contacto doméstico, lo que facilita su uso cotidiano sin infraestructura especializada.

Uso familiar y laboral en expansión

Desde madres de familia que buscan movilidad para actividades diarias, hasta repartidores que han optado por estas unidades para trabajo en plataformas.

“Sí tenemos clientes que la usan para Rappi o Uber Eats porque les sale más económico y la batería les alcanza para varias entregas”, explicó Edith Vázquez, quien estimó que alrededor del 10% de las ventas se destinan a uso laboral.

Crece la micromovilidad en la ciudad

Entre los modelos más demandados se encuentran bicicletas tipo familiar, triciclos eléctricos y scooters, aunque las bicicletas han ganado mayor preferencia.

“Antes eran más los scooters, pero ahorita se están moviendo más las bicis eléctricas”, señaló.

En el caso de Evobike, los precios van desde los 8 mil hasta cerca de 28 mil pesos, lo que ha permitido ampliar el acceso a distintos sectores de la población.

De esta manera, la movilidad eléctrica dejó de ser una alternativa marginal y se está consolidando como una opción cotidiana de transporte en la ciudad, impulsada por el costo, la eficiencia y la necesidad de desplazarse más rápido en una urbe en constante crecimiento.

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