Vistoso y peligroso

El descenso alpino, muy popular en países europeos, aunque nos resulta ajeno, llama la atención por su espectacularidad y peligro.

Totalmente ajeno para muchos de nosotros, es el esquí alpino que es una modalidad del esquí.

El objetivo es realizar el descenso desde una cumbre helada en el menor tiempo posible, a lo largo de un trazado sinuoso señalado con marcas especiales llamadas puertas.

El Mundial de la especialidad se disputa desde 1931 y la Copa del Mundo desde 1966.

Se incorporó al programa de los Juegos Olímpicos en 1936.

En el descenso se compite tres días: En el primero, los participantes examinan la pista y el trazado.

El segundo día, tienen derecho a una bajada de entrenamiento.

El tercer día se celebra la competencia y los tiempos están habitualmente entre minuto y medio y 2:30.

La pista de descenso debe estar homologada por la Federación Internacional de Esquí (FIS) y está completamente vallada para impedir la entrada a toda persona ajena.

El uso del casco es obligatorio. Los esquíes utilizados deben tener una medida mínima de 215 cm para hombres y de 210 cm para mujeres.

El descenso en el circuito de copa del mundo, incluye los más prestigiosos en Austria, Suiza e Italia.

En el eslalon gigante, al igual que en el descenso, únicamente se realiza una bajada y el ganador es el que lo hace en menos tiempo.

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