Del taekwondo a un proyecto de vida una joven de Guanajuato busca transformar la forma de vivir el deporte
A los seis años como una actividad para aprender a defenderse terminó convirtiéndose en una parte fundamental de la vida de Ilse Anahí Magaña, estudiante de la Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y Salud en la Universidad de Guanajuato, quien encontró en el taekwondo disciplina, identidad y una profesión para el futuro.
Desde pequeña practicó diferentes deportes, aunque el taekwondo se convirtió en su principal actividad y la llevó a representar a Guanajuato en competencias estatales, regionales y nacionales.
“El deporte siempre ha estado como inculcado en mi vida. Me dio la oportunidad de practicar diferentes deportes, me llamó mucho la atención estar activa, ser un poquito más constante, tener como mis horarios para cada actividad y pues realmente mi deporte de siempre fue taekwondo”.
El deporte también le dio una identidad
Con el paso de los años, los entrenamientos dejaron de ser solamente una actividad extracurricular. De lunes a viernes acudía a entrenar, mientras que los fines de semana estaban destinados a competencias y eventos.

“El tener una identidad creo que también me dio esta parte del deporte. Al principio te cuesta mucho como adolescente el pensar en qué voy a hacer mañana o quién voy a ser mañana, pero por ejemplo puedes estar presente en un deporte, puedes estar activo, puedes tener tus amigos dentro de este entorno”. Ilse Anahí Magaña.
La joven consideró que la constancia, el control de las emociones y la convivencia que encontró en el taekwondo son aprendizajes que trascendieron el ámbito deportivo.
“Creo que de ahí parte para toda tu vida y es algo que le debo un poquito al deporte, sobre todo al taekwondo”.
Representó a Guanajuato en nacionales
Su preparación también le permitió formar parte del representativo de Guanajuato y competir en eventos nacionales. Uno de ellos fue en Chihuahua, después de haber buscado un año antes el pase desde la etapa regional.
“Para el siguiente año se me dio la oportunidad de representar a Guanajuato en la olimpiada nacional, en el estado de Chihuahua, y estuvo muy padre. Siempre vas pensando en una medalla, claramente. A veces es un poquito más complicado, se necesita un poquito más de preparación”.
Posteriormente llegó una segunda experiencia nacional en Chetumal, donde nuevamente vivió el proceso de preparación, pesaje y competencia junto con otros atletas.
Para Ilse, más allá de los resultados, estas experiencias le permitieron conocer otros entornos, convivir con deportistas de distintas partes del país y crear amistades que conserva hasta la actualidad.
Ahora quiere acompañar a otros deportistas
Su experiencia dentro del taekwondo también influyó en la elección de su carrera. Aunque inicialmente consideró estudiar Medicina y se interesó por otras áreas de la salud, finalmente eligió Ciencias de la Actividad Física y Salud en la Universidad de Guanajuato.
“Me gustó muchísimo el plan de estudios que tiene la Universidad de Guanajuato respecto a esta licenciatura. Me gustaba mucho esta parte de biología, anatomía, un poquito de fisiología y, más encaminado a este aspecto del deporte, la mecánica que lleva el movimiento, fisiología dentro del deporte y dentro de la actividad física”.
Actualmente, uno de sus objetivos es utilizar esa formación para ayudar a personas que quieran comenzar a practicar algún deporte o mejorar su estilo de vida, pero también acompañar a quienes ya son atletas.
Su apuesta por un deporte con más empatía
Una de las experiencias que busca transformar está relacionada con los deportes en los que los atletas deben cumplir con determinado peso para competir.
Ilse consideró que estos procesos deben abordarse con el acompañamiento de especialistas en nutrición y psicología para evitar que los deportistas relacionen su valor o rendimiento únicamente con el número que marca una báscula.
“Me gustaría apoyar y contribuir con el aspecto de que podemos manejar un peso. Vamos a hacerlo con esta parte de un equipo multidisciplinario en el que nos apoyamos de una nutrióloga y en esta parte también de una psicóloga o psicólogo-nutrióloga”.

Su intención es que quienes practican deporte puedan trabajar en sus objetivos sin caer en prácticas que afecten su alimentación o bienestar.
“No está mal pesar un poquito más, un poquito menos, siempre apoyándolos y creo que evitando como esta parte de trastornos alimenticios creo que es fundamental y sobre todo el apoyo moral que podemos tener como personas y como entrenadores dentro de este campo”.
Una pasión que busca compartir
Aunque hoy estudia para ampliar sus conocimientos sobre actividad física y salud, el taekwondo continúa siendo una de sus principales pasiones. También ha tenido la oportunidad de trabajar con niños, adultos y universitarios, experiencias que fortalecen su interés por enseñar.
“El deporte me dio como este aspecto de generar esta pasión que es un poquito complicado generarlo por cualquier cosa o cualquier actividad. El hecho de tener un amor a lo que haces, a algo que tú ves como una opción laboral o de apoyo, creo que más que nada es ello”, concluyó.