Cuero y calzado de León: una muerte anunciada con menos de 10 años de vida

La industria del cuero y calzado en León enfrenta caída de hasta 80% en ventas; productores advierten que podría desaparecer en una década
Foto: Antonio Partida.

“¿Cuántos años calcula para que para que muera esta industria? -Pues así como vamos, yo lo siento con unos 10 años y desaparece”, lamentó el curtidor Francisco Javier Alba.

La identidad leonesa da sus últimos respiros; la curtiduría y el calzado hechos con manos locales y décadas de historia se ven amenazados por un gigante que los está matando: el sintético chino.

“Se está acabando cada día. Hace 25 años esto estaba muy bien, después que empezamos con la pandemia se fue para abajo. Entran los chinos y más para abajo se nos fue”, explicó.

Foto: 4 Noticias. Francisco Alba es la segunda generación de Maquilas Alba, señaló que en 10 años la industria del cuero va a desaparecer.

Francisco Alba inició hace 10 años en el negocio de maquilas, comenzó “al pasito” con una pequeña máquina, y con meses de esfuerzo se hizo de otra, hasta que formó una gran bodega siguiendo un legado familiar. Un legado que muere cada día que transcurre la globalización de productos asiáticos.

“Todo lo que es lo chino es sintético, y aparte, todo lo que venden los precios más baratos ahí. Nosotros no podemos competir sobre eso”, reclamó mientras jalaba un cuero.

En los últimos cuatro años, Alba presentó una caída del 70% en sus ventas nacionales e internacionales, pues los aranceles y el precio del dólar lo obligó a dejar de mandar al extranjero. De las 2 mil 300 hojas de cuero que producía a la semana, ahora solo saca 200.

El calzado leonés sobrevive y se vuelve insostenible

“Pues yo pienso que sí serán 10 años (de vida para la industria), para mí será como sacarse a la lotería”, señaló el zapatero Vicente Torres Fernández, dueño de Kimberg Strong.

Con una herencia de tres generaciones, Vicente Torres le ha dedicado toda su vida, esfuerzo y pasión a la elaboración de calzado de piel, un oficio de orgullo, tradición, y ahora, también insostenible para los piqueros.

Los pares de zapatos de origen chino, no solo entran de manera ilegal al país mexicano convirtiéndose en una competencia desleal para lo hecho en Guanajuato, sino que ahora acaparan un nuevo y más grande mercado: el digital.

“Cuando tú de repente ves en las plataformas encuentras tenis hasta abajo de 60 u 80 pesos, entonces es muy difícil competir con eso. Nosotros aquí, es muy difícil poder competir con los chinos en muchos aspectos”, explicó.

Foto: 4 Noticias. Vicente Torres es la tercera generación en el calzado, indicó que en México hace falta más orgullo por los productos locales.

Con un paso acelerado que es difícil seguir por parte de productores locales, es como las ventas y producción de piqueros cayó un 80% en los últimos años, afectando a una cadena completa de suministro: quienes venden cajas, pegamento, materia prima y más.

“Estamos tratando ya no de vivir, sino de sobrevivir. Batallar, tratar de hacer un zapato que esté económico y que sea de piel, porque eso es un poquito con lo que nos defendemos”, agregó.

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