Lecciones de la pandemia
Apenas transcurrían unos meses del 2020 y se declaró una emergencia sanitaria, por un virus poco conocido: SARS-CoV-2. La tos con fiebre aparecía en la gente que empezó a contagiarse, muchos minimizaron estos síntomas pensando que las personas buscaban ausentarse del trabajo. La cuarentena, parecía una eternidad. Y detenerse no tenía sentido de ninguna manera. ¿Qué sabíamos de la pandemia? Absolutamente nada.
A más de dos años de esta situación mundial, hay lecciones que deja la pandemia. De esto nos habla uno de los filósofos con mayor presencia en los medios de comunicación: el sevillano David Pastor Vico, quien además está estrenando libro.
Vico va al punto: “A nivel filosófico, lo que nos está dejando la pandemia son bastantes sinsabores porque no está habiendo ninguna revalorización. No está habiendo un repunte de los valores emergentes de la sociedad, sino que estamos en una sociedad profundamente individualista, profundamente egoísta que no entiende que la responsabilidad resulta de la confianza interpersonal”.
El autor añade que “la confianza interpersonal es saber que el otro hará lo que se espera que haga; la responsabilidad es hacer lo que los demás esperan que uno haga, es decir, que la confianza y la responsabilidad son las dos caras de una misma moneda”.
UN FACTOR CLAVE
La confianza no es una de las características de la sociedad mexicana, argumenta Vico. Señala que según datos del estudio de opinión pública de Latinbarómetro en 2020, tenemos un 18% de confianza interpersonal, es decir, que solo 18 de cada 100 mexicanos confía en los demás. Esto significa que el 82% de la población es desconfiada y, por lo tanto, profundamente irresponsable. “Ese gran porcentaje de gente está esperando que le solucionen los problemas sin hacer poco o nada al respecto”.
“Esta pandemia también deja de manifiesto que estamos ante una profunda crisis ética —a través de ella es como nos relacionamos los humanos—, que ya está muy fracturada porque ya no nos interrelacionamos de una manera sana, sino que intentamos siempre sacar el mejor provecho para nosotros. Por ello, los sentimientos colectivos de grupo o de protección de conjunto, están desapareciendo”, lamentó.
Pastor Vico señala que los ciudadanos y los políticos están delegando a la ciencia la responsabilidad de curarlo todo, cuando en el fondo, debería de ser una acción social la que lo haga. “Cuando termine la pandemia veremos lo mismo que teníamos antes, si bien el número de muertes de las personas es doloso, no es un alto porcentaje para que haya un cambio político/económico en el mundo y tampoco se va a redistribuir la riqueza”, agregó.
El filósofo argumenta que la pandemia ya debió de dejarnos varios aprendizajes, pero no estamos en el mejor momento social para aprender porque hemos perdido, justamente, la capacidad de hacerlo.
Vico hace varias reflexiones finales, sosteniendo que la pandemia dejó logros positivos y “han estado en la ciencia, al dar pasos gigantes”. A nivel social, considera, “ha sido un problema de todos y de nuestra necedad, nos ha puesto delante de un espejo bastante desagradable; la ética es la única disciplina de la filosofía que puede generar cambios reales en la sociedad porque la ética no es individual jamás; así, podríamos plantearnos ser mejores ciudadanos en conjunto y no de una manera individual”.
Lo anterior, concluyó, “implicaría abrirnos a los demás, conocer y entender sus realidades; es decir, aumentar los niveles de confianza interpersonal”.
“Lo que nos ha recordado la pandemia es que, como animales humanos, somos débiles y tenemos miedo cuando ha muerto alguien cerca de nosotros. Pero si le pasa al vecino, no nos pasa nada”.
—David Pastor Vico

SOBRE EL LIBRO
“Ética para desconfiados” es el nuevo libro de David Pastor Vico, editado por Planeta México. El texto fue pensado para todos aquellos que la han pasado mal durante la pandemia, especialmente, los adolescentes.
Conoce más sobre David Pastor Vico https://vico.mx