Constructores ven 2026 como el año del despegue; inversión mixta duplicará recursos para infraestructura

Se estima crecimiento del 1% a 2% en la industria de la construcción.
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La industria de la construcción comienza a ver un giro alentador hacia 2026. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) confía en que, con la entrada en operación de proyectos mixtos impulsados por el Gobierno federal, el sector finalmente retomará el crecimiento que ha estado frenado en los últimos años.

De acuerdo con Luis Méndez Jaled, presidente nacional de la CMIC, el próximo año marcará un punto de inflexión para la infraestructura del país. Cifras del Banco Nacional de Obras (Banobras) prevén una amplia cartera de oportunidades para empresas que busquen participar en proyectos financiados con esquemas de inversión mixta.

“Hoy ya se ve la luz. En los próximos años, el 60% de la inversión en infraestructura vendrá de capital público y privado. Esto permitirá duplicar los recursos respecto al presupuesto actual”, afirmó Méndez Jaled durante el Encuentro Nacional de Constructores.

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El líder empresarial explicó que, mientras hoy el presupuesto público ronda los 500 mil millones de pesos, las necesidades reales del país exigen el doble. Los esquemas mixtos permitirán cerrar esa brecha y abrir proyectos de mayor escala, con continuidad financiera y mayor certidumbre.

Aunque las grandes constructoras suelen estar mejor posicionadas para participar en megainversiones, la CMIC trabaja en preparar a las pequeñas y medianas empresas para que formen alianzas estratégicas, accedan a capacitación y puedan competir en condiciones más equilibradas.

“Necesitamos que nuestras empresas se fortalezcan para participar en asociaciones y competir por proyectos de alto impacto. Es momento de que las PYMES se suban a esta ola de inversión”, señaló Méndez Jaled.

La Cámara prevé que hacia marzo y abril de 2026 los primeros números positivos comenzarán a reflejarse en el sector. Aunque estiman un crecimiento moderado de 1% a 2%, esto representaría un avance significativo frente al 0.7% actual, considerado preocupante por el organismo.

Sobre los efectos de las reformas recientes como la Ley de Aguas, la Ley de Amparo y la reducción de la jornada laboral, Méndez Jaled señaló que estas obligarán a las empresas a reorganizar procesos y elevar la eficiencia.

No obstante, advirtió que el marco regulatorio debe ofrecer certidumbre jurídica para que las inversiones no se detengan.

Celebró, en contraste, el avance de reformas como la de Infraestructura para el Bienestar, que abre la puerta a mayor participación de la banca de desarrollo y banca comercial en grandes proyectos.

“Es viable lo que se está construyendo. Los recursos que podrán movilizarse en inversión mixta serán significativos”, apuntó.

Con este nuevo horizonte, los constructores ven 2026 como el año en que la industria finalmente retomará rumbo y aprovechará una coyuntura que no se veía desde hace varios años.

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