Cinco puertas al pasado: explora las zonas arqueológicas de Guanajuato en estas vacaciones

Estas vacaciones decembrinas, Guanajuato invita a descubrir cinco zonas arqueológicas que revelan riqueza histórica y espiritual
Foto: Especial.

Guanajuato guarda en sus paisajes no solo belleza natural, sino también huellas profundas de civilizaciones que florecieron mucho antes de la llegada de los conquistadores. Estas vacaciones decembrinas, la Secretaría de Cultura del Estado, a través de la Dirección de Patrimonio Cultural, invita a locales y visitantes a descubrir cinco zonas arqueológicas que revelan la riqueza histórica y espiritual del territorio: El Cóporo, Cañada de la Virgen, Plazuelas, Peralta y Arroyo Seco.

Cada sitio ofrece una experiencia única. En el norte del estado, sobre las laderas de la Sierra de Santa Bárbara, se encuentra El Cóporo, un asentamiento prehispánico que floreció entre los años 500 y 900 d.C. Sus conjuntos arquitectónicos —como Gotas, Montes y Puerto del Aire— revelan una compleja organización social y un profundo sentido ceremonial, visible en sus caminos empedrados y plataformas rituales.

En el municipio de Victoria, Arroyo Seco resguarda una de las concentraciones de arte rupestre más importantes del país. Más de 40 paneles pictóricos, distribuidos en los cerros de La Zorra y La Tortuga, narran el paso de grupos de cazadores-recolectores y los primeros contactos con la colonización, en un testimonio visual que abarca siglos de historia.

Plazuelas, en Pénjamo, fue una ciudad prehispánica de traza dispersa, conectada por calzadas y senderos que convergen en un manantial sagrado conocido como El Agua Nacida. Ocupado entre los años 600 y 900 d.C., el sitio destaca por su cancha del juego de pelota, el conjunto arquitectónico Casas Tapadas y una impresionante colección de petrograbados que enriquecen su paisaje cultural.

En Abasolo, Peralta se alza como uno de los centros cívico-ceremoniales más monumentales de la región. Habitadas entre los años 300 y 750 d.C., sus estructuras —como el Doble Templo, el Patio Hundido y el Recinto de los Gobernantes— reflejan una arquitectura imponente y una vida social compleja. Alrededor, conjuntos como La Joyita, La Crucita y La Luz de Quintana amplían la dimensión del sitio.

Finalmente, Cañada de la Virgen, en San Miguel de Allende, se erige sobre una loma rodeada de cañadas profundas. Su traza urbana, activa entre los años 640 y 900 d.C., revela un conocimiento preciso de los ciclos astronómicos. La Casa de los Trece Cielos, un basamento piramidal de 15 metros de altura, fue un centro de observación celeste y ritual para comunidades agrícolas que también practicaban la caza, la recolección y el intercambio ceremonial.

Las cinco zonas arqueológicas abren de martes a domingo, con horarios especiales durante las festividades decembrinas. El acceso está permitido hasta una hora antes del cierre, y los días 24 y 31 de diciembre cerrarán a las 14:00 horas. El 25 de diciembre y el 1 de enero permanecerán cerradas.

Para conocer más sobre cada sitio, su historia, ubicación y recomendaciones de visita, puedes consultar el portal oficial: cultura.guanajuato.gob.mx

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