Carniceros advierten los descuidos que pueden intoxicar a tu familia durante la canícula

Pasear los alimentos o descongelarlos al sol son errores comunes que favorecen la proliferación de bacterias.
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Comprar carne o mariscos y dejarlos “paseando” mientras se hacen otros pendientes, descongelarlos al sol o romper la cadena de frío son algunos de los errores más comunes que pueden aumentar el riesgo de enfermedades gastrointestinales para tu familia durante la temporada de canícula.

Aunque este fenómeno ya comenzó en algunas regiones del país, en Guanajuato sus efectos pueden sentirse con altas temperaturas y periodos de menor lluvia, condiciones que favorecen la rápida reproducción de bacterias, virus y otros microorganismos en alimentos perecederos como la carne, el pescado y los mariscos.

El director de la empresa mayorista CEPESMAR, Jorge Jiménez, explicó que el mayor riesgo no siempre está en los establecimientos, sino cuando los productos llegan a los hogares.

“Los compran, van a hacer sus pendientes y tienen al producto paseándose. Después llegan a casa y quieren congelarlos otra vez; el marisco tiende a ser peligroso porque se puede echar a perder.”

Jorge Jiménez, Director de la empresa mayorista CEPESMAR

Señaló que pescados y mariscos pueden conservarse durante varios meses congelados a temperaturas de -18 grados centígrados, siempre que no se rompa la cadena de frío. Para garantizarlo, en los centros de distribución utilizan cuartos fríos, congeladores, hielo y unidades de transporte con sistemas de refrigeración.

La misma recomendación aplica para la carne. Ernesto Vallejo, de la Carnicería San Francisco II, advirtió que uno de los errores más frecuentes es descongelarla al sol, ya que esto favorece la proliferación de bacterias. Una vez descongelada debe consumirse el mismo día.

También explicó que los alimentos pueden mantenerse congelados sin problema mientras permanezcan a la temperatura adecuada, pero al conservarse únicamente en refrigeración comienzan a perder calidad.

Precisamente para evitar que el calor afecte los productos, los comerciantes también modifican su forma de trabajar durante esta temporada. Ernesto señaló que realizan pedidos más pequeños y colocan menos carne en los mostradores, ya que las altas temperaturas aceleran su deterioro, incluso cuando continúan las lluvias.

El Servicio Meteorológico Nacional informó que la canícula ya inició en distintas zonas de México, aunque su intensidad varía según la región. Ante ello, especialistas recomiendan conservar correctamente los alimentos, evitar romper la cadena de frío y no consumir productos que hayan permanecido varias horas a temperatura ambiente.

Ernesto Vallejo, Carnicería San Francisco II

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