¡Café Moka no cerrará definitivamente!, Locatarios confían en que el negocio reabra

El Café MoKa está cerrado temporalmente por la recuperación de su propietaria, doña Elva. Tras más de 50 años en el centro de León, se espera su pronta reapertura
Foto: Cortesía

Aunque el Café MoKa permanece con las cortinas abajo desde hace algunas semanas, locatarios del pasaje aseguraron que no se trata de un cierre definitivo.

Esto se trata de una pausa obligada por motivos de salud de su propietaria, doña Elva, quien sufrió una caída y actualmente se encuentra en recuperación.

Con más de 50 años de historia en la zona centro desde la década de los 60, según de acuerdo con comerciantes el tradicional café es considerado uno de los negocios más antiguos y representativos del lugar.

“Es el Café Moka y tiene aproximadamente más de 50 años. Está aquí desde los 60 por ahí. A lo que he escuchado, ya está viejo el negocio”, comentó un comerciante del lugar.

Sobre el cierre, aclaró que es únicamente temporal. “La señora Elva sufrió un accidente, se cayó hace como un mes. No tuvo fracturas, eso es mentira, solamente fue el golpe. La internaron y ahorita ya está en recuperación con sus familiares. El local está en mantenimiento, lo están limpiando”, explicó.

Doña Elva, quien ronda los 70 años, atendía personalmente el establecimiento todos los días. Abría alrededor de las 9 de la mañana y cerraba entre 5 y 8 de la noche, dependiendo la jornada. Su clientela principal era de adultos mayores que acudían a leer el periódico y pasar el rato en un ambiente tranquilo.

Teresa Mendiola, quien tiene 18 años trabajando en el pasaje, destacó el arraigo del negocio y el cariño que los locatarios le tienen a la propietaria.

“Nosotros la vemos como algo familiar. Yo le digo ‘Doña Moka’. Ella me vio en mis embarazos, es parte de la familia. Es una persona súper responsable, siempre ha estado al pie del cañón”, relató.

Añadió que la incertidumbre por la reapertura ha generado preocupación entre comerciantes y clientes, especialmente extranjeros que frecuentaban el lugar.

“Hay mucha gente que llega y me pregunta por el café. Lo que nos preocupa primero es su salud. Pero también sabemos que su vida y su motivación es su trabajo”, expresó con un nudo en la garganta.

Aunque doña Elva no tiene hijos, algunos familiares podrían retomar el proyecto en caso de que ella no pueda reincorporarse. Sin embargo, los locatarios mantienen la esperanza de verla nuevamente detrás de la barra.

“Esperemos que lo del Café MoKa solo sea ahorita y se venga otra vez la señora con sus familiares. Los locales no están en renta, no va a entrar nadie ajeno. Todos somos los mismos”, aseguraron.

En medio de cierres recientes en la zona centro, comerciantes reconocen que existe incertidumbre, pero descartan situaciones ajenas a la dinámica comercial.

Confían en que, tras la recuperación de doña Elva y con la llegada de temporadas altas como Semana Santa, el tradicional Café Moka vuelva a dar vida al pasaje como lo ha hecho durante más de medio siglo.

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