Busca Gilberto Mora no ser el nuevo Galván o Gómez
Gilberto Mora se convirtió en el futbolista más joven en ser campeón con la Selección Mexicana, apenas a sus 16 años, en una Copa Oro en la que se cansó de driblar a saudíes, hondureños y hasta estadounidenses.
Solo que quizá ese no sea el mayor desafío de su carrera.
La fama y el dinero ya le han metido zancadillas a otras promesas del futbol mexicano.
Julio Gómez fue la sensación del Tricolor Sub 17 que ganó el Mundial en 2011, pero la indisciplina acabó de forma prematura con la carrera de “La Momia”. Martín Galván era la gran apuesta de Cruz Azul y un indiscutible de Selecciones Menores, hasta que se le acusó de romper los códigos de conducta en el Tricolor y nunca más pudo despegar. Víctor Mañón y Luis Ángel Landín también se quedaron en promesa.
VÍCTOR MAÑÓNEra lógico que en septiembre de 2007 el delantero Víctor Mañón acaparara todos los titulares de la prensa deportiva: se trataba del futbolista más joven en debutar en la Primera División, a sus 15 años y 7 meses.
El atacante era la joya de la corona del Pachuca, club que ya se caracterizaba por su prolífica cantera y que recién había ganado la Copa Sudamericana.
Los Tuzos eran el equipo de moda y Mañón el gran estandarte de la Universidad del Futbol.
Muchos analistas consideran que lo lanzaron al ruedo muy pronto. No logró consolidarse con Pachuca y después tuvo un largo peregrinar por clubes de Primera o Segunda como Indios, Veracruz, Celaya, Tlaxcala, Colima y Zacatecas.
JULIO “LA MOMIA” GÓMEZSaltó a la Fama en la Semifinal del Mundial Sub 17 entre México y Alemania en Torreón. El Tricolor perdía 2-1 cerca del final, pero en la jugada del empate el futbolista se estrelló en el poste y se descalabró. En esta época habría salido de cambio, por precaución. En cambio, en aquel 2011 lo vendaron tanto que se asemejaba a una momia y aun se inventó una chilena que le dio al Tricolor el pase a la Final. La afición mexicana se reunió en el Ángel de la Independencia y muchos fans llevaban vendas en la cabeza en alusión a la nueva figura.
No logró consolidarse en clubes como Pachuca, Chivas, Correcaminos, Cafetaleros, Zacatepec y Cruz Azul Hidalgo. En algunas publicaciones recientes en redes sociales se le ve fuera de forma, ya sin visos de aquel jugador que tanto prometía.
MARTÍN GALVÁNTenía 14 años y 325 días cuando debutó con Cruz Azul en el llamado torneo InterLiga. A esa edad nadie puede estar preparado para afrontar la fama, el dinero, las mujeres. Todo llegó tan rápido, y así también se fue.
Galván era un delantero prometedor, pero el primer gran golpe a su carrera llegó cuando fue expulsado de la Selección Mexicana que competiría en el Mundial Sub 17 de 2009, presuntamente por meter a una mujer al hotel de concentración. De ser la gran promesa de Cruz Azul transitó a un viacrucis por clubes como Correcaminos, Atlante, Juárez y hasta el Salamanca de España. En una charla con Excélsior, reconoció su caída.
“Llegué a odiar mi propia vida por todos los problemas de esa imagen de niño maravilla. Me cerraron muchas puertas en varios lados, por más que entrenaba ya no pasaba nada conmigo”, dijo.
LUIS ÁNGEL LANDÍNDe cara al Apertura 2007, ya con 3 años en la Primera División que lo volvían uno de los jugadores más interesantes, Luis Ángel Landín estuvo en el radar de Rayados, Chivas y finalmente fue vendido al Morelia. Se trataba de un delantero potente, con gran presencia de área y buena definición.
Un año después estaba en boca de todos por los motivos incorrectos, al ser parte de esa delantera que falló todo lo humanamente posible con la Selección Mexicana Sub 23 en el Preolímpico, fracaso que le costó el puesto a Hugo Sánchez como DT de la mayor.
Cuentan que Landín fue mal manejado por su padre, quien incidió en demasía en las decisiones del futbolista. En su última aventura, en 2023, se enroló con el Municipal Limeño, de la Primera División de El Salvador.