Alicia, la única bolera de los Pueblos del Rincón

Alicia Arriaga, bolera a los 63 años, heredó el oficio de su esposo y lo convirtió en orgullo
Foto: Cortesía

“Yo en mi trabajo soy muy feliz. Estoy agradecida con Dios que me haya dejado este trabajo. Fue mi herencia y mientras Dios me de salud, fortaleza y fuerzas, aquí estamos, ¡echándole para adelante!”

Así lo expresó Alicia Arriaga Jacinto. A sus 63 años, su mirada brilla con la sabiduría de quien ha cumplido una misión, enmarcando cada frase con una sonrisa que es, sin duda, el reflejo más fiel de su felicidad.

Originaria del municipio de Purísima del Rincón se convirtió en una de las mujeres más reconocidas en los Pueblos del Rincón por su atención a detalle, amabilidad y cordialidad. Honrando uno de los oficios más más tradicionales y antiguos en la entidad: bolero.

“Mi esposo es el que era bolero y a raíz de su muerte yo me quedé en su lugar pero desde años atrás yo ya le ayudaba” (…) “Yo venía a traerle de comer al medio día, pero yo me fijaba cómo le hacía y cómo los boleaba pero un día me dijo “siéntate aquí en el banco donde yo boleo, ponte mi casaca porque voy a ir a un mandado” y en el tiempo de esperarlo llegaron a preguntar por mi esposo y yo le dijo “no no está”, llegó otro a preguntar y le conteste lo mismo, pero al tercero ya le dije “¡súbase!” y se los hice como pude y como yo había visto que él les hacía. Y luego luego le dije a mi hija, me sentía muy gustosa porque había hecho un par de zapatos”, dijo.

La vida le cambió de golpe cuando la cirrosis le arrebató a su compañero de vida. En medio de la ausencia, Alicia decidió no rendirse; se sacudió el miedo y los señalamientos para reclamar un espacio tradicionalmente de hombres. Hoy, es la única mujer que le saca brillo al calzado en su comunidad, demostrando que para el trabajo y la dignidad no hay género.

“Vino un cliente y le preguntó mi esposo ¿te quieres bolear? Y le dijo sí, yo en ese momento estaba boleando a otra persona, y mi esposo le dijo “muy bien, ahorita te boleo” pero el cliente le dijo “no, yo quiero que me los haga ella por que la última vez me hizo un buen trabajo” (…) ”Aquí solvento yo todos mis gastos un día me dijo una vecina “ay, apoco de aquí te mantienes”, pero gracias a Dios sí, con esto hemos salido a delante y yo soy muy feliz aquí, tengo un montón de amigas y siempre asisto a trabajar de 11:00 de la mañana a 6:00 de la tarde”, compartió.

Aunque su esposo le dejó el cajón donde actualmente trabaja en la plaza Principal de San Francisco del Rincón, el legado viene desde su suegro quien aseguró estaría muy orgullosos de ella por continuar dicho oficio.

A pesar de los desafíos y la disminución en la demanda de sus servicios, muchos boleros como la señora Alicia continúan ejerciendo su oficio con dedicación y perseverancia.

“Sí, me siento orgullosa de estar aquí. A veces pienso ¿si mi suegro viviera que diría?. Yo nunca me imagine que sería bolera, si alguien me hubiera dicho a los tanto años vas a estar ahí haciendo ese trabajo ni le hubiera creído pero es lo bueno, acepta uno la vida como venga”, compartió.

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