Colombia elige a Abelardo de la Espriella como presidente y apuesta por un cambio radical
En una contienda marcada por la polarización y el deseo de un cambio de rumbo, el abogado y empresario Abelardo de la Espriella se consolidó como el nuevo presidente electo de la República de Colombia para el periodo 2026-2030, tras imponerse en una reñida segunda vuelta presidencial al candidato del oficialismo, Iván Cepeda.
Con el 98.22% de las mesas escrutadas por la Registraduría Nacional del Estado Civil, De la Espriella alcanzó la victoria definitiva al sumar 12,766,679 votos (un 49.77% del total). El resultado frena las aspiraciones de continuidad del proyecto político del actual mandatario Gustavo Petro y ratifica la tendencia que ya se vislumbraba desde la primera vuelta, cuando el líder de la derecha lideró el conteo con 10,361,499 sufragios frente a los 9,688,361 obtenidos por Cepeda.
El nuevo gobierno, que asumirá funciones constitucionales el próximo 7 de agosto, contará además con la experiencia del economista José Manuel Restrepo en la Vicepresidencia, una dupla que promete un viraje profundo en la conducción económica e institucional del país.

Iván Cepeda, candidato del partido Pacto Histórico, muestra su voto durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia. Foto de Andrés Rot/AFP
El ascenso de un “outsider” de derecha
Lo que hace extraordinario el triunfo de De la Espriella es la velocidad de su fenómeno político. En menos de un año, pasó de ser una figura eminentemente mediática y judicial a convertirse en el jefe de Estado electo. Su plataforma tomó forma en julio de 2025 con la fundación del movimiento Defensores de la Patria, bajo banderas de un nacionalismo conservador que capitalizó el descontento ciudadano en torno a la seguridad y la economía.
A lo largo de la campaña, su estrategia se cimentó en presentarse como un outsider: un dirigente ajeno a las dinámicas de la política tradicional que jamás ha ocupado cargos públicos ni ha administrado recursos del erario. Esta narrativa de independencia económica le permitió ganar terreno rápidamente en un tablero fragmentado, sumando en enero de 2026 el coaval del Movimiento Salvación Nacional y aglutinando el voto opositor.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, habla tras emitir su voto durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia, el 21 de junio de 2026 en Bogotá, Colombia. Foto de Andrés Rot/AFP.
De abogado polémico a la arena pública
Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978 y criado en Montería, Córdoba, De la Espriella se formó como abogado en la Universidad Sergio Arboleda. En 2002 fundó su firma jurídica, De la Espriella Lawyers, expandiendo operaciones a ciudades clave como Bogotá, Barranquilla, Medellín y Miami. En los tribunales construyó su notoriedad representando a artistas, militares y figuras de alta relevancia pública.
Su historial profesional no estuvo exento de debate durante la campaña, debido a su rol como defensor en casos de alto perfil como los de Álex Saab y David Murcia Guzmán. Ante los cuestionamientos de la oposición, De la Espriella defendió firmemente su labor como un estricto ejercicio del derecho penal, negando vínculos personales con sus antiguos representados y utilizando sus éxitos comerciales en el mundo de la moda, el estilo de vida y la música como pruebas de un patrimonio construido fuera del Estado.
El programa de gobierno: “Mano dura” y reactivación económica
El núcleo de la propuesta que convenció a más de 12 millones de colombianos se resume en una premisa que el presidente electo repitió a lo largo del país: “La paz no se negocia, se impone”. Su plan de seguridad, inspirado en modelos internacionales y con abierta admiración hacia figuras como Javier Milei, contempla:
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El combate frontal al narcotráfico, la extorsión y las organizaciones criminales.
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La construcción de megacárceles de alta seguridad.
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El retorno de las fumigaciones contra cultivos ilícitos.
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El fortalecimiento de la cooperación militar con aliados estratégicos como Estados Unidos e Israel.
En el plano económico, la administración De la Espriella-Restrepo buscará incentivar la actividad privada mediante la reducción de impuestos, la eliminación del gravamen del 4×1000 y el impulso a nuevos contratos de exploración petrolera.

El candidato presidencial colombiano del movimiento Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella, gesticula junto a su esposa, Ana Lucía Pineda, en un colegio electoral durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Barranquilla, Colombia. Foto de Vanexa Romero / AFP.
Polémicas y agenda social
El camino a la Casa de Nariño también estuvo acompañado de fuertes controversias. Gremios de prensa como la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) manifestaron preocupación por las acciones judiciales que el abogado promovió en el pasado contra periodistas, advirtiendo sobre un posible efecto inhibitorio en la libertad de expresión. Asimismo, el candidato debió ofrecer disculpas públicas durante la contienda por declaraciones tildadas de machistas en espacios mediáticos.
En la agenda social y exterior, el nuevo mandatario mantendrá una línea marcadamente conservadora: ratificó su oposición al aborto, su defensa de la familia tradicional y una postura de ruptura diplomática y crítica frente al Gobierno de Venezuela mientras considera que no existan plenas condiciones democráticas en ese país.
Casado desde 2008 con Ana Lucía Pineda y padre de cuatro hijos, Abelardo de la Espriella se prepara para asumir las riendas de Colombia en una transición que promete transformar de raíz el mapa geopolítico de la región.