A pesar del riesgo de derrumbe, familias defienden su derecho a permanecer en su hogar

Algunos leoneses se resisten a dejar sus casas con daños y riesgo de derrumbe, aferrados a los recuerdos y limitaciones económicas
Foto: 4 Noticias.

Algunos dueños de viviendas con daños estructurales se niegan a abandonar su hogar pese a que presentan altos riesgos de derrumbe.

La nostalgia, el sinfín de recuerdos y las posibilidades económicas, son los principales factores por los que familias se resisten a dejar su casa ante la caída de sus muros.

“Mi recuerdo favorito es cuando yo llegué aquí y todavía estaban mis suegros, la convivencia familiar porque ya después se fueron. Mi suegro murió en el 2002 y mi suegra va a cumplir 10 años de fallecida, entonces quedan bonitos recuerdos de la infancia, sobre todo de mi esposo que toda su vida vivió aquí”, comentó María de Lourdes Trujillo, dueña de una casa que tiene daños.

La casa de Lourdes forma parte del patrimonio histórico de la ciudad, pues tiene más de un siglo de antigüedad; sin embargo, desde las últimas dos décadas ya no tiene el mismo encanto.

“Ahorita con las lluvias, más que nada, ya se está deteriorando, se cae parte del techo, en la calle se ve que se está también derrumbando por la humedad, son casas antiguas que no se han podido reparar”, señaló.

Con la fachada dañada, con los ladrillos expuestos, la pintura totalmente caída, los tabiques desgastados por el paso del tiempo; así como hierba y plagas; es como decenas de casas de la colonia Obregón lucen actualmente.

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“Nos afecta porque tenemos que matar ratas, ratones, cucarachas, alacranes, todo eso es lo que nos afecta”, reclamó Roberto Jasso, quien vive a un costado de una finca abandonada.

La vivienda número 205 del Barrio de Santiago fue habitada durante muchos años por la señora Adelita, pero desde 2010 que ella falleció, quedó en el olvido y en el desinterés de los herederos, debido a sus pésimas condiciones no puede ser habitada por humanos, pero sí por pestes.

“Tenemos más de 11 años aquí y la casa ya estaba desocupada como otros tres años atrás, los que vivían ahí se fueron, cerraron la puerta y la dejaron sola desde hace 15 años”, mencionó molesto.

Aunque muchos habitantes de los inmuebles que fueron golpeados por la humedad y los años tuvieron que evacuar para proteger sus pertenencias y seguridad; pero muchos se resisten a dejar atrás los recuerdos el hogar de anteriores generaciones.

“Son varias casas, aquí en la vuelta hay una casa que está sola porque se salieron porque de repente se cayó y pues se tuvieron que salir, y ahorita con el tiempo se ha estado derrumbando. Ahora sí que ¿qué puedo hacer? Aquí me tienen y hasta que me saquen yo creo que dentro del cajón”, expresó Lourdes.

Ese amor incondicional de Lourdes a su casa tiene un alto precio, su reparación significa más de 80 mil pesos en solo restaurar el techo, aunada a las multas implementadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que resguarda estas viviendas.

Así como María de Lourdes, existen más leoneses que viven entre el escombro y la esperanza de recuperar el hogar en donde crecieron.

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